En medio de protestas y hasta pedidos de su renuncia, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, aseguró este jueves que el 2027 será un “año de crecimiento” para el país y aseveró que los «sacrificios» tomados durante esta gestión rendirán sus frutos.
En el acto de presentación de la política “Estado tranca cero”, el Jefe de Estado señaló, precisamente, que el “Estado tranca” dio un golpe muy duro al país con la desestabilización del combustible y enfatizó que el 2026 es un año para “ordenar la casa”.
El ordenamiento del Estado, dijo, necesita el concretar acuerdos con las autoridades subnacionales y la propia Asamblea Legislativa y afirmó que el resultado será que el país tenga crecimiento el 2027 como proyectaron, dijo, organismos internacionales.
“Esperemos que el próximo año sea un año de crecimiento. Da un alivio saber que el esfuerzo y sacrificio dará resultado en el corto plazo”, aseveró.
Empero, el Presidente advirtió que hay gente que prefiere “inviabilizar, bloquear y seguir con el Estado tranca” y así “volver al pasado” y retrasar las reformas económicas por 3 o 4 años”.
“Hay gente quiere frenar en las leyes de hidrocarburos, minería, energías (…) Quieren retornar a ese pasado y no debemos retornar, si retornamos a ese pasado significará de 3 a 4 años de atraso en la transformación de nuestra economía. Son reformas que tarde o temprano se tienen que hacer en la economía”, enfatizó.
En ese sentido, el Jefe de Estado recalcó que para consolidar el cambio y mirar hacia el futuro es necesario firmar alianzas y acuerdos “entre bolivianos”, así como también con instituciones, naciones amigas e instituciones del área multilateral; sino, advirtió que “será muy difícil”.
Las palabras del Jefe de Estado llega en un momento marcado por diferentes movilizaciones y reclamos de sectores sociales hacia el Gobierno.
De hecho, la COB realizará un cabildo del 1 de mayo en el que definirá sus movilizaciones para exigir al Gobierno el cumplimiento de su pliego petitorio, incluido el incremento salarial del 20% al haber básico y al salario mínimo nacional. La decisión es respaldada por el magisterio, que también exige una mejora económica en sus sueldos.
En paralelo, el transporte público y pesado anunció un paro nacional escalonado que iniciará el próximo martes 5 de mayo y que puede llegar a ser indefinido.
Además, los mineros cooperativistas ya amenazaron con “paralizar Bolivia” por la desatención del Gobierno y campesinos e indígenas de Pando y Beni marchan a La Paz en rechazo a la Ley 1720 que autoriza al INRA a convertir voluntariamente la pequeña propiedad agraria titulada en mediana propiedad.
En medio de las protestas, se empiezan a escuchar pedidos de renuncia del actual presidente y desde el Gobierno ya se alertó que está en curso un proceso de desestabilización.