México hizo valer la localía. El cuadro azteca avanzó a los octavos de final del Mundial tras vencer por 2-0 a Ecuador en el estadio Azteca. Los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez reflejaron el dominio del equipo de Javier Aguirre, que controló el partido desde el arranque y limitó la reacción ecuatoriana pese a algunos pasajes de mayor iniciativa del combinado de Sebastián Beccacece.
El duelo empezó una hora después de lo programado producto del temporal en Ciudad de México. Una vez que quedaron atrás los problemas extrafutbolísticos, desde el pitazo inicial se vio que el local buscó instalarse en campo rival, monopolizó la posesión y obligó a Ecuador a buscar pelotazos.
Eso sí, la primera clara fue de Ecuador, tras una buena jugada individual y un remate que pasó muy cerca del arco. Fue una de sus pocas aproximaciones. El local, en cambio, desperdició una ocasión inmejorable, cuando Raúl Jiménez cabeceó afuera estando solo frente al arco.
Empero, el encuentro se rompió a 22 minutos. Quiñones recibió con metros para conducir, aceleró hasta el área y definió con un potente derechazo al ángulo para superar a Hernán Galíndez abrir el marcador. El 1-0 reforzó el escenario que más favorecía al conjunto local.
Rápidamente llegó la sentencia. Un despeje defectuoso de Joel Ordóñez permitió que México robara la pelota cerca del área. Mora y Quiñones combinaron con rapidez hasta dejar a Raúl Jiménez frente al arco (31′). El delantero definió con un remate colocado para ampliar la ventaja.
El segundo tanto obligó a Ecuador a modificar su postura. Ya sin margen para esperar, adelantó a sus laterales y consiguió permanecer más tiempo en campo rival. Esa reacción le permitió enlazar sus mejores minutos antes del descanso. Sin embargo, no se tradujo en situaciones realmente claras. Con el 2-0 parcial, el conjunto de Aguirre quedaba bien encaminado hacia los octavos de final de la Copa del Mundo.
Ecuador, obligado a cambiar el libreto en el complemento, necesitaba mucho más que una mejora en la posesión para revertir un partido que hasta entonces había sido controlado por el anfitrión, pero el desarrollo apenas se alteró. El equipo local dejó de presionar arriba y optó por proteger la ventaja y el conjunto sudamericano no pudo romper el muro defensivo.
El cierre transcurrió sin sobresaltos para el anfitrión. México administró la posesión cuando la tuvo, defendió con solvencia cuando le tocó replegarse y nunca permitió que Ecuador encontrara continuidad en ataque. El equipo azteca terminó gestionando un partido que había inclinado en la primera media hora. En el tiempo adicional, Piero Hincapié fue expulsado por taparse la boca en un diálogo con Santiago Giménez.
Con el triunfo por 2-0, México selló su clasificación a los octavos de final y mantuvo una tendencia que se ha construido desde la fase de grupos: suma cuatro victorias consecutivas y ningún gol recibido. La estructura defensiva es uno de los principales argumentos del conjunto local en su camino, hasta ahora impecable, por el Mundial. En cuartos, enfrentará al ganador entre Inglaterra y República Democrática del Congo.