Francia arrolla en la segunda fase del Mundial 2026. Los finalistas de Qatar encontraron muy poca oposición en Suecia, selección a la que ganaron 3-0 para meterse en octavos de final.
Kylian Mbappé volvió a liderar a su equipo tras anotar en un par de ocasiones y quedar a uno de Lionel Messi. En la próxima ronda, los galos se miden a Paraguay, verdugo de Alemania.
Suecia – con mucho por ganar y nada que perder- planteó jugar en bloque bajo, muy cerca de su arco y apostaron a la velocidad de sus hombres en punta para llevar peligro a la portería gala. De esa manera ocurrió a los 3 minutos, cuando el disparo de Alexande Isak llegó a las manos del golero Mike Maignan.
Sin embargo, a medida que pasaron los minutos, los suecos fueron perdiendo los duelos en la mitad de la cancha y se vieron agobiados en su campo por los bicampeones mundiales. Después del primer cuarto de hora, el partido se convirtió en un monólogo para Les Bleus.
Los intentos de Lucas Digne y de Mbappé fueron el primer aviso del vendaval. A los 19’, Bradley Barcola se jugó la diagonal, eludió a un par de rivales, pero su disparo se fue sobre la portería de los de amarillo y azul. En la jugada siguiente, Kiki recibió de Michael Olise y se adelantó a la defensa para definir, pero su gol fue anulado por posición de adelanto.
Una hegemonía que no hizo más que confirmarse tras la hora de partido, cuando el volumen ofensivo de los francos se hizo contenible para su rival. A los 32’, Mbappé y esta vez su remate fue derecho a uno de los palos. Instantes más tarde, el vertical volvió a ser el salvador de los suecos, todo después de que la espectacular chilena de Olise diera en la base del madero izquierdo. En el rebote, Ousmane Dembélé le pegó fuerte y su definición se fue ancho de la portería escandinava.
En los últimos cinco minutos de la primera parte, los dirigidos de Didier Deschamps apretaron incluso más. Dos disparos de Olise pudieron hacer la diferencia, el segundo con una gran tapada del portero Jacob Widell Zetterström para sacarla al córner. Precisamente, tras ese tiro de esquina, Francia encontró la primera cifra: Dembélé puso a correr a Mbappé en la derecha, quien amagó en el área y remató a un costado para el 1-0, cuando el reloj llegaba a los 45 minutos, para celebrarlo con un fuerte abrazo con Deschamps.
Suecia intentó reaccionar en la reanudación de partido. Tras una gran jugada de Anthony Elanga en la derecha, la pelota quedó en los pies de Elliot Stroud, quien no pudo dar dirección a su remate para un eventual empate, en los descuentos.
La apertura del marcador soltó a los galos que, en el inicio de la segunda mitad, manejaron la pelota a su antojo ante un rival que tenía pocas armas para una reacción. Entonces, Francia retomó las cosas donde las dejó.
A los 57’, no hizo más que confirmar esa enorme superioridad. Aurélien Tchouaméni inició la rápida transición en la mitad de la cancha, alargó para Olise quien dejó solo a Barcola para marcar el merecido 2-0.
El resto del duelo fue un calvario para Suecia. Francia se divertía con la pelota en los pies y, a ratos, el partido era un entrenamiento para los galos. El golero Zetterström pudo ganar el desafío ante las arremetidas de Olise, pero los galos encontraron la manera de cimentar la goleada.
A los 74’, otra estupenda combinación entre Olise y Kiki acabó en la tercera cifra. El de Bayern Múnich abrió en la izquierda para Donatello, quien recibió con maestría para el merecido 3-0 de los principales candidatos.
Los minutos finales sirvieron más para el reconocimiento de las estrellas y la confirmación de la aplanadora francesa. El equipo galo, de paso, se transformó en el primer equipo en anotar tres o más goles en cinco partidos consecutivos en la historia de la Copa del Mundo.