El, ahora, exministro de Trabajo, Edgar Morales, señaló este jueves su creencia de que el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, estaba dispuesto a dialogar con el Gobierno; sin embargo, fue impedido por las “bases”.
En entrevista con Bolivisión, minutos después de anunciar su renuncia, Morales señaló que el Gobierno podrá negociar con la dirigencia de la COB debido a que las bases lo consideran como “traición”.
“Cuando un dirigente quiere dialogar con el Gobierno la base lo tilda de vendido. No quieren dialogar porque si alguien se sienta con el Gobierno van a decir que ya está comparado (…) Pienso que no se van a sentar con el Gobierno”, señaló.
En ese sentido, señaló que Argollo – hoy con orden de aprehensión en su contra- fue impedido de reunirse con el Gobierno por presión de las mismas bases cobistas.
“Yo sé que Argollo debe querer reunirse, pero su base no le va a dejar. Si se reúne, mañana está fuera de su sindicato”, afirmó.
En ese contexto, el exministro recomendó al Gobierno “hablar con la gente, con las bases” ya que, dijo, los dirigentes “están desprestigiados”.
Sobre su renuncia, Morales reveló que buscó dejar su cargo ya desde la pasada semana, sin embargo, no fue sino hasta este jueves que pudo dialogar con el presidente Rodrigo Paz.
Además, aseveró que de ahora en delante trabajará en su proyecto político denominado “Democracia Directa”, organización que, señaló, cuenta con cuatro diputaciones, tres titulares y una suplente.
“Con Democracia Directa hemos acompañado a Rodrigo Paz, tengo 4 diputados, 3 titulares y un suplente. Me voy a reunir con ellos y vamos a decidir cuál va ser el futuro de Democracia Directa”, afirmó.