El alcalde de La Paz, Iván Arias, expresó su satisfacción tras conocerse la decisión judicial de extinguir el proceso penal del caso ‘Golpe de Estado I’ en contra del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho.
Arias, en ese sentido, señaló que este tipo de resoluciones debe consolidar una justicia independiente y transparente y recordó que él mismo afronta diversos procesos que, espera, también sea extinguidos.
“Me alegra que se extinga. Yo todavía tengo varios procesos. Ojalá se extinguieran también para mí”, afirmó la autoridad municipal, al señalar que enfrenta más de 20 causas que —según dijo— responden a decisiones administrativas y a criterios que considera forzados.
Arias sostuvo que durante los últimos años fue uno de los alcaldes “más acosados” judicialmente y mencionó que incluso se encuentra arraigado por un proceso vinculado al Ministerio de Obras Públicas. “Espero que la justicia vuelva por el camino de la seguridad jurídica para todos”, manifestó.
En ese marco, señaló que observa señales de cambio en el sistema judicial. “Hay varios elementos que nos permiten confiar en que la justicia está yendo por buen camino. Los jueces y fiscales ahora se cuidan más, y eso es una buena señal”, indicó. No obstante, remarcó que transformar una cultura institucional no es un proceso inmediato. “Cambiar una justicia al servicio del poder no se hace de la noche a la mañana, es un proceso lento”, añadió.
Respecto a los hechos de 2019, el Alcalde reiteró su posición de que “no hubo golpe, hubo fraude”, postura que —aseguró— sostuvo públicamente desde ese momento. También señaló que, en su criterio, los procesos deben desarrollarse por las vías legales correspondientes y no mediante casos “montados”.
En relación a posibles responsabilidades por detenciones prolongadas o procesos extinguidos, Arias consideró que corresponderá a la justicia determinar eventuales resarcimientos y revisar la actuación de quienes impulsaron causas sin sustento. “A quienes inventaron procesos hay que seguirlos”, afirmó.
Por otra parte, al hacer una evaluación de los primeros meses de la actual gestión presidencial, destacó como positivo el esfuerzo por estabilizar la economía y recuperar la confianza internacional. Sin embargo, planteó observaciones en el ámbito político interno, señalando que el país necesita menos confrontación y más diálogo democrático.
“Bolivia está cansada del odio y la confrontación. El país quiere soluciones y quiere mirar adelante”, concluyó.
Con estas declaraciones, Arias reiteró su llamado a consolidar un sistema judicial imparcial, que garantice seguridad jurídica y permita cerrar etapas de conflictividad política en el país.