Después de que el Órgano Judicial en su conjunto amenazara con acatar un paro de sus servicios en demanda de un mayor presupuesto, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, afirmó este martes que los “paros y bloqueos” son “del pasado” y señaló que se establecerá un “gran acuerdo nacional” para encarar la reforma judicial.
“Estamos planteando la base con las nuevas normas en la economía. Hay que ir a la reforma de la justicia, de la salud… amenazas de paros, de bloqueos, son del pasado, pensamientos de los 20 últimos años”, aseveró Paz en contacto con medios estatales.
En ese sentido, aseveró que el tema judicial tiene que ser parte de un “gran acuerdo” que involucre no solo al Ejecutivo y al Órgano Judicial, sino también al Legislativo.
“Las leyes que reformarán la justicia está en el Parlamento, se tiene n que debatir en el Parlamento las nuevas reformas para la justicia”, sentenció.
Ya en su intervención en la Cumbre de Jefes de Estado en el Mercosur, que se desarrolla en Paraguay, Paz ya había advertido que para encarar la reforma judicial habrá que combatir los “coletazos judiciales”, y así avanzar en su transformación.
Ayer, jueces y vocales de todo el país determinaron crear una comisión nacional para el seguimiento y consolidación de las reivindicaciones del Órgano Judicial que exige un presupuesto mínimo del 5% del Tesoro General del Estado y la promulgación de sus proyectos de ley presentados para la modernización tecnológica de la justicia en beneficio de la población, entre otros pedidos.
En ese sentido, se dio un plazo de 20 días para que el Ejecutivo y el Legislativo responda a sus pedidos, caso contrario advirtieron con entrar en un paro hasta indefinido.
Después, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, calificó de “inaudito” y “reprochable” las advertencias del Órgano Judicial.
“Con respeto y firmeza, el poder Ejecutivo debe remarcar en esencia que el anuncio de un paro en el Órgano Judicial es un hecho inaudito y su sola mención es reprochable. Estamos seguro que la sociedad boliviana estará de acuerdo que la profunda crisis del situación judicial no se soluciona con un paro”, aseveró.
Empero, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, no dudó en responder y afirmó que la reforma judicial se hará posible con “recursos y no buenas intenciones”.
“Si vamos a hablar de reforma, en la justicia, la reforma se hace con plata, con recursos, no se puede hacer reformas con buenas intenciones. Las ideas están, las buenas intenciones están, pero ¿con qué las plasmamos, si no tenemos los recursos necesarios?”, cuestionó.