La Central Obrera Boliviana (COB), a la cabeza de su secretario ejecutivo, Mario Argollo, reapareció ante la opinión pública y señaló que los últimos sucesos ocurridos en el país terminaron por dar la razón a ese ente y los motivos por los que lideró un bloqueo que se alargó por más de 50 días.
En conferencia de prensa, Argollo señaló que los bloqueos fueron en rechazo a una subida de precio de los servicios básicos, a una inflación del dólar, a un “dieselazo” y “gasolinazo” y la intromisión extranjera. Afirmó que todas esas advertencias se hicieron realidad en la actualidad.
Empero, reconoció que la COB – y otros sectores- no tuvieron el apoyo de la población, lo que derivó en un Estado de Excepción y el levantamiento de las medidas.
“Teníamos la razón de estar en las calles, de protestar, pero lastimosamente no hemos recibido el apoyo de la población en ese momento”, afirmó.
No obstante, afirmó que ahora vuelve a salir a la opinión pública en defensa del “proletariado” y también ante lo que considera son “provocaciones”, particularmente de parte del Legislativo.
Argollo, en ese sentido, reprochó que desde la Asamblea Legislativa se haya eliminado por los aportes sindicales y también se pretenda quitar la declaratoria en comisión.
“Ha sido un duro golpe a los sectores sindicales del país. Estarían tratando de quitar la representación, la voz de protesta de defender las conquistas sociales del movimiento obrero”, aseveró.
Asimismo, expresó su rechazo al Decreto 5676 que dispone un nuevo precio del diésel para los grandes consumidores y la intromisión del argentino Fernando Cerimedo en el Gobierno.
“Hemos tenido la voluntad de solucionar los problemas de manera pacífica (…) Son provocaciones que han calado fondo en el movimiento obrero sindical”, señaló.
Anunció, asimismo, que la COB hará llegar al Gobierno y por escrito todas sus observaciones, molestias y preocupaciones.
Finalmente, anunció que cuando acabe el Estado de Excepción hará un ampliado para analizar la situación del país.