Uruguay volvió a decepcionar. En un nuevo modesto partido, empató (1-1) ante una Cabo Verde que sigue sorprendiendo – había empatado con España en su debut (0-0)- y con solo dos puntos – también había igualado ante Arabia Saudita en su debut (1-1)- está obligada a ganar a España para no quedar eliminada.
Los Tiburones Azules, que jugaron de rojo, ya habían dado la nota sacándole un punto a España. Y durante el primer tiempo volvieron a instalar un batacazo, aunque fuese momentáneo. Con una estrategia similar a la del partido anterior (4-5-1, compactándose en campo propio), logró desesperar al rival, que entró acelerado.
Uruguay iba a tener el control del balón, ante un Cabo Verde dispuesto a contragolpear. En efecto, la Celeste manejaba la pelota de un lado a otro, sin embargo ingresó sobregirado, como queriendo hacer el segundo gol antes que el primero. En ese sentido, Canobbio anduvo caminando por la cornisa porque se notó sobreexcitado.
La sorpresa se instaló en Miami cuando los africanos abrieron el marcador en los 21′. Un tiro libre frontal lanzado por Kevin Pina se convirtió en la primera anotación en la historia del seleccionado en Copas del Mundo. El balón pasó en medio de la barrera y se coló en un rincón de la portería de Fernando Muslera. A todo esto, el longevo golero charrúa se convirtió en el jugador con más partidos en Mundiales para la Celeste, con 18 (superó a Edinson Cavani, quien se quedó en 17).
Uruguay no estaba haciendo un buen partido. Se notaba presionado, futbolística y emocionalmente. Le faltaba claridad y también paciencia, para encontrar espacios y finalizar las jugadas. Desconcertado.
Cuando se terminaba la primera mitad, dio con el arco rival y sintió un alivio necesario, para tratar de calmar las aguas. En los 44′, Maxi Araújo empata con un cabezazo luego de que el balón impactara en un poste tras toque de Lopes Cabral. Casi fue autogol. Bielsa lo celebró con todo. Y en el tiempo añadido, Canobbio hizo el 2-1, apareciendo para definir tras un pivoteo de Araújo. Nada que hacer Vozinha, el arquero que se hizo fenómeno viral. Todo en orden, aparentemente, para Uruguay.
Si se pensaba que el partido iba a correr por los caminos ideados por la Celeste, aquello fue un rotundo error. Los uruguayos fueron bajando el ritmo, mientras que Cabo Verde se mantenía paciente, esperando por salir a atacar. Como representando su apodo fielmente.
Una grosera falla defensiva le regaló el empate a los africanos. Pasada la hora de juego, Helio Varela, quien había reemplazado a Garry Rodrigues, capturó un mal pase de Olivera (hacia el centro) y aprovechó una horrible salida de Muslera para definir con el arco a disposición y colocar el 2-2. Uruguay, a remar nuevamente. A 20′ del final, entraron Darwin Núñez y De la Cruz, por Viñas y Ugarte. Había que refrescar ideas.
A puro ímpetu, con más fuerza que fútbol, con los nervios mandando, Uruguay empezó a encerrar a los caboverdianos en el epílogo. El rival resistía como podía. Fede Valverde tuvo un tiro libre, y luego no alcanzó a conectar debajo del arco. El final fue infartante.
Para Cabo Verde, el punto es pura ilusión. Para Uruguay, es una nueva decepción. Dos puntos de seis posibles no estaban en las cuentas de los más optimistas. El equipo de Bielsa tendrá que jugarse la clasificación ante España, en Guadalajara.