El presidente Rodrigo Paz Pereira arribó este miércoles a la Casa de la Libertad, en la ciudad de Sucre, para reunirse con los nueve gobernadores del país y abordar la propuesta del 50/50. Las autoridades subnacionales expresaron su expectativa de alcanzar acuerdos concretos para encaminar cambios en la distribución de recursos y responsabilidades.
“Debe ser la primera vez que hay un presidente que quiere romper con el centralismo, lo he expresado en varias oportunidades, de forma ordenada, porque sino puede ser debilidad de todos nosotros en el ámbito institucional para que otros, los de afuera, se aprovechen. Y lo que queremos es que la institucionalidad, tanto de los municipios y las gobernaciones, se fortalezcan en la modernidad, no en lo que tenemos ahora, sino en la modernidad del desarrollo de nuevas instituciones”, señaló el presidente Paz, al inicio del encuentro.
El gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, manifestó su expectativa de que el encuentro se desarrolle de manera positiva, se mantenga la unidad y se comprenda la necesidad de impulsar cambios en el país. “El pueblo espera que realmente haya cambios profundos”, remarcó.
Además, la autoridad departamental de La Paz, Luis Revilla, ingresó al encuentro y calificó la reunión como el inicio de una verdadera autonomía y descentralización. “Es reparar errores que se han cometido hacia las regiones, confiscación de recursos, así que estamos optimistas con la reunión de hoy”, puntualizó.
La gobernadora de Pando, Gabriela de Paiva, reiteró que planteará la creación de un “Fondo de Compensación Amazónica”, al señalar que la región amazónica fue postergada y que el objetivo es resguardarla.
El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, también llegó al lugar del encuentro y ratificó su posición de que las regiones reciban los recursos que les corresponden y que la medida sea aplicada desde 2027. “50/50, distribución para todos los departamentos, para los municipios, las gobernaciones, universidades públicas”, apuntó.
Al encuentro también arribaron los gobernadores de Santa Cruz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Beni y Tarija, quienes expresaron sus expectativas de alcanzar acuerdos concretos.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, reiteró a su llegada que la propuesta del Gobierno sobre el 50/50 no se limita a la distribución de recursos, sino que plantea un proceso orientado a establecer un nuevo modelo autonómico en un contexto de complejidad económica.
“La propuesta del Gobierno es muy clara, es iniciar un proceso que va a tomar tiempo porque esto no se construye de la noche a la mañana, sobre todo cuando es un proceso en el que se apuesta, se sienten las bases del diálogo”, mencionó.
Al encuentro también arribaron ministros de Estado y parlamentarios de la Asamblea Legislativa.
En la víspera, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, informó que los equipos técnicos de siete gobernaciones, el Viceministerio de Autonomías y esa Cartera de Estado armaron una “hoja de ruta” para avanzar hacia el 50-50 y espera que el documento sea aprobado en la reunión que sostendrán este miércoles el presidente del Estado, Rodrigo Paz, y los nueve gobernadores del país.
En conferencia de prensa, Espinoza afirmó que el documento marca la “ruta crítica para la implementación del 50-50” y está basada en cuatro puntos:
- Condicionalidad del gasto: Espinoza señaló que durante varias gestiones anteriores se ha obligado a las gobernaciones a llevar adelante gastos con sus propios recursos sin dar posibilidades de que puedan destinarlo “a donde quieran hacerlo”. Puso como ejemplo el bono de vacunación o el pago de predarios, situación que se tiene que “desmontar”.
- Criterios de distribución de los ingresos: El Ministro señaló que si bien el mayor criterio hoy en día para la distribución de recursos es la población, también se tiene que tener un “contra balance”. “Hay gobernaciones y alcaldías que hacen esfuerzos para recaudar más, y eso tiene que ser premiado”, señaló.
- Mecanismos de alivio de deuda: Espinoza afirmó que el 50-50 no es solo un problema de redistribución de ingresos, sino que “tiene que ver que en los últimos años la mala gestión ha llevado a un sobrendeudamiento de casi todos los gobiernos subnacionales, eso hace que afronten una situación de iliquidez, el servicio de duda les come sus ingresos”. Afirmó que se coincidió en la necesidad de ejecutar un programa para reordenar esas deudas.
- Revisar y desmontar la arquitectura legal y normativa que ha profundizado el centralismo: El Ministro señaló que durante años, la “mal llamada Ley de Autonomías” ha ido construyendo “capa sobre capa de regulación que ha ido restringiendo las libertades presupuestarias, las capacidad de gobernaciones y alcaldías”. “Se tiene que revisar, habrá que abrogar o modificar leyes, decretos y leyes departamentales”, anticipó.