Bélgica e Irán no se sacaron ventajas. Una gran actuación de ambos arqueros impidió que se abra el marcador y ambas selecciones aún no puedan sumar de a tres. De hecho, hasta ahora, en el grupo G nadie pudo vencer a nadie, algo que más tarde buscarán cambiar Egipto y Nueva Zelanda.
La Selección europea llegaba como favorita para quedarse con los tres puntos y durante gran parte del partido mostró superioridad sobre su rival. Sin embargo, sus aspiraciones se complicaron a los 67 minutos cuando el árbitro argentino Darío Herrera expulsó al defensor Nathan Ngoy, obligando al conjunto europeo a afrontar el tramo final con diez jugadores.
Irán, en cambio, estuvo cerca de romper la igualdad ya en el primer tiempo mediante una jugada preparada que culminó con una definición de Mehdi Taremi. No obstante, la celebración fue anulada por el juez tras advertir una ajustada posición adelantada del delantero iraní, decisión que fue respaldada por el sistema de revisión arbitral.
Las estadísticas reflejaron el dominio belga. Los europeos registraron 22 remates, siete de ellos dirigidos al arco, mientras que Irán respondió con siete disparos y apenas tres intentos entre los tres palos defendidos por Thibaut Courtois. A pesar de la diferencia en volumen ofensivo, ninguno de los dos equipos logró encontrar el camino al gol.
Con este empate, el Grupo G continúa siendo uno de los más equilibrados del campeonato. Irán y Bélgica comparten el liderato con dos puntos cada uno. Ya en la primera fecha habían empatado con Nueza Zelanda y Egipto, respectivamente, selecciones que se enfrentarán más tarde.