En medio de bloqueos y protestas que se alargan por 23 días y un notorio desabastecimiento de combustible, alimento y medicamento, sobre todo, en las ciudades de La Paz y el Alto, y en una entrevista con un medio argentino, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, afirmó que en Bolivia “no hay conflicto” y que se vive en un “ámbito de tranquilidad”.
“La ciudad está en movimiento. No hay conflicto, son marchitas que entran cada tanto tiempo y bloquean carreteras”, señaló sobre la situación de La Paz.
En ese sentido, aseveró que “estamos en un ámbito de tranquilidad” y rechazó que se informe como si todo el país estaría en “convulsionando”.
Señaló que los bloqueos se dan en un “punto estratégico” en Oruro, que es por donde entre el “combustible por el Pacífico hasta La Paz”
“Son los tramos en conflicto, el país no está en conflicto”, insistió.
Mientras Paz daba la conferencia, la policía – apoyado “logísticamente por las Fuerzas Armadas- fracasaba en la ejecución del “Corredor Humanitario de banderas blancas”, que buscaba desbloquear la carretera entre La Paz y Oruro.
Los bloqueos son liderados por la Central Obrera Boliviana, en alianza con los campesinos de La Paz, y a los que se sumaron mineros y seguidores de Evo Morales.
Aunque las movilizaciones empezaron exigiendo un incremento salarial y en contra de la ya abrogada ley 1720 de reconversión de tierras, las demandas se tornaron a pedir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.