El presidente del Estado, Rodrigo Paz, alertó que la subvención a los combustibles está “matando” a Bolivia y afirmó que acabar con ese sistema debe convertirse en una “conciencia de país”.
Como viene repitiendo en cada intervención pública que ha tenido en las últimas semanas, Paz preguntó si se prefiere la subvención o las obras y el futuro y afirmó que esa es una “decisión que tiene que asumirse como conciencia de país”.
“La subvención nos está matando”, aseveró Paz, a tiempo de repetir que el dinero que se aplica para los combustibles significa “menos escuelas, hospitales, carreteras”, entre otros.
En ese sentido, Paz prometió que se liberará la importación de combustible, pero señaló que se hará de forma ordenada.
“Estamos marcando donde queremos ir, seremos un país con reglas calaras. Eso no se puede hacer de la noche a la mañana”, señaló.
Empero, enfatizó que “tienen mi compromiso que la intermediación estatal se va a acabar”.
El discurso de Paz llega en medio de un mayoritario rechazo al Decreto 5676 que aumenta el precio del diésel para los grandes consumidores.