El presidente Rodrigo Paz afirmó este martes que el Decreto Supremo 5707, que amplía por 90 días el Estado de Excepción, “no prohíbe la protesta, pero sí la subversión y el bloqueo”. La norma fue remitida a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) para su trámite.
“No se prohíbe la protesta, pero sí la subversión, sí el bloqueo. Sí se prohíbe cuando un boliviano le hace daño a otro boliviano”, dijo durante el acto de presentación del proyecto piloto de explotación hidrocarburífera del pozo Montecristo (MTC-9), en Okinawa 1.
Paz recordó los bloqueos registrados entre mayo y junio, que se extendieron durante 53 días, y afirmó que generaron afectaciones al libre tránsito, trabajo, educación y atención médica. Según estimaciones del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), el daño económico superó los 3.000 millones de dólares.
El mandatario explicó que la ampliación del Estado de Excepción busca dar tranquilidad a la población durante el periodo de reordenamiento institucional que atraviesa el país.
“No puede volver a ocurrir lo que pasa en San Ignacio o en otras regiones del país que quieren desestabilizar a Bolivia”, afirmó, al referirse a la situación de violencia registrada en San Ignacio de Velasco.
Paz también llamó a la ALP a respaldar la ampliación del Estado de Excepción y la aprobación de un crédito de $us 1.900 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que, según explicó, permitirá viabilizar otros créditos destinados a la reactivación económica, fortalecer las reservas del Banco Central de Bolivia (BCB) y financiar programas sociales.
En ese contexto, anunció que la próxima semana presentará ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la visión de país de su Gobierno y promoverá la llegada de inversión internacional con “reglas claras”.
“¿Por qué sólo tenemos que permitir que dos o tres países quieran invertir? Si Japón quiere invertir, que venga a invertir. Si los países europeos quieren venir a invertir, que vengan a invertir. Cualquier nación que quiera venir a invertir tiene el derecho a venir a invertir, pero con reglas claras”, complementó.
El presidente también vinculó la reactivación económica con la producción y cuestionó los efectos de los bloqueos en los precios de los alimentos.
“Cuando Bolivia bloquea, el kilo de pollo sube a Bs 30, 35, 40. Cuando Bolivia no bloquea, el pollo te vale Bs. 15, y hasta en Bs.12. Esa es la diferencia. Cuando nos permiten producir y la ideología no es parte de nuestras vidas… La ideología no te da de comer; más bien, la ideología te vuelve la comida más cara”, enfatizó.