Marchistas “chicotean” a dos dirigentes campesinos por “traicioneros” y firmar acuerdo con Paz

Los marchistas que llegaron desde Pando y Beni para exigir la abrogación de la Ley 1720, y que realizan una vigilia en puertas de la Vicepresidencia y cercanía de la Plaza Murillo, “chicotearon” a dos dirigentes campesinos, a quienes acusan de “traición” por haberse reunido y firmaron un acuerdo con el presidente del Estado, Rodrigo Paz.

Los dos dirigentes participaron, junto con el dirigente de la CSUTCB, Víctor Hugo Roca, de una reunión con Paz y firmaron un compromiso de promover la abrogación de la Ley 1720 en el legislativo.

Sin embargo, los marchistas calificaron a Roca de “vendido” y castigaron a dos dirigentes por haber sido parte de esa negociación, desconocida por el sector que se mantiene en vigilia.

“Nosotras las mujeres les hemos pegado por traicioneros. Hemos andando miles de kilómetros para que vengan y se vendan. Hemos dejado nuestros hijos en nuestras casas, están sufriendo, llorando por nosotros”, reclamó una de las mujeres que componen el grupo que caminó por más de 20 días para llegar a la Sede de Gobierno.

Loa marchistas esperan la abrogación de la Ley 1720; sin embargo, la Cámara de Diputados no logra consensos para avanzar en ese objetivo.

El miércoles, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, y representantes de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) acordaron gestionar la abrogación de la Ley 1720 de conversión de tierras, tras un diálogo sostenido en la Casa Grande del Pueblo.

A través de sus redes sociales, Paz reafirmó “su compromiso con un Gobierno que escucha, ordena y resuelve: apuesta firme por el consenso, el diálogo y la comprensión como base de la gestión pública”.

La Ley 1720 autoriza al INRA a convertir voluntariamente pequeñas propiedades rurales tituladas en medianas propiedades; sin embargo, fue cuestionada por sectores indígenas y campesinos, que demandan su anulación.

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