España hizo un partido casi perfecto, desapareció a Francia y es el primer finalista del Mundial

España es el primer finalista del Mundial 2026. Tuvo una actuación brillante, rozando la perfección, y derrotó a una Francia que fue totalmente desaparecida. Fue un 2-0 y ahora definirá el título ante Argentina o Inglaterra el próximo domingo.

El conjunto de Luis de la Fuente no cambió la forma de jugar que tuvo durante todo el mundial. La posesión del balón y la paciencia son sus principales virtudes, combinándolas con una presión muy alta y defensa adelantada.

Ese tipo de defensa es, quizás, el que más incomoda a Kylyian Mbappé, la máxima figura francesa. Y es que tal y como pasa cundo enfrenta al Barcelona en la liga española- equipo que también juega con la defensa incluso cerca de la mitad de la cancha-, el astro francés se cansó de estar en posición adelantada. Eso lo frustró y terminó por desaparecer.

Del otro lado, Dembélé tampoco encontró la libertad para sacar diferencias y el juego de España hizo que Francia sea un equipo casi inofensivo, aunque, eso sí, fueron los azules los primeros en buscar profundidad.

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Empero, el partido no tuvo emociones durante los primeros 20 minutos. España controlaba a una Francia sin ideas y fue una avivada de Lamine Yamal la que rompió el encuentro.

En una jugada que parecía intrascendente, Lucas Digne controló mal un centro de Marc Cucurella y derribó a Lamine Yamal (20′) en el costado del área. La figura de España aprovechó el error y apareció de forma veloz por detrás del lateral izquierdo francés, quien sin verlo lo impactó de lleno.

El árbitro salvadoreño Iván Bartón, quien sumó su cuarto partido en el Mundial, no dudó ni un segundo y cobró penal. El encargado de convertirlo en gol fue Mikel Oyarzábal, el inesperado máximo artillero de la Roja europea, quien llegó a su quinta conquista en la actual Copa del Mundo (22′).

La sorpresa se instalaba en Dallas, porque a esas alturas ninguno había hecho méritos suficientes para ponerse en ventaja, pero en una semifinal cada detalle cuenta y puede inclinar la balanza en duelo de fuerzas parejas.

Francia sintió el golpe. La selección dirigida por Didier Deschamps no lograba aproximarse ni patear al arco de Unai Simón. Tampoco le discutía la posesión de pelota a los ibéricos. A eso se sumó la lesión de William Saliba. El central tuvo que ser reemplazado por Maxence Lacroix (30′).

Todo el mundo esperaba que Francia saliera con furia a revertir el resultado en el segundo tiempo. No fue así. Primero, por impericia propia. Olise, Barcolá, Dembelé ni Mbappé aparecían para echarse el equipo al hombro. El enorme poderío ofensivo de los galos era incapaz de romper la línea defensiva del rival. Y, en segundo lugar, virtud de España, que controlaba los circuitos del partido, con Rodri, Fabián Ruiz, Olmo y Yamal como circuito perfecto.

Mientras las intentonas galas se desvanecían por sí solas, los hispanos se acercaban cada vez más, gracias a las dudas de los bicampeones del mundo. El juego de posición no solo le servía a España para controlar, sino también para desquiciar a Les Bleus, que ya se desesperaban a medida que avanzaba el reloj.

Con ese juego vistoso que los caracteriza, una gran asociación del equipo español terminó con una gran asistencia de Olmo para Pedro Porro, que el lateral derecho del Tottenham aprovechó de gran forma para marcar el segundo. España comenzaba a sentenciar su paso a la final del Mundial 2026.

El golpe parecía definitivo. Deschamps mandó a la cancha a Theo Hernández y Rayan Cherki. Y aunque logró acercarse un poco más, gracias al empuje de Mbappé y con el riesgo de sufrir contragolpes, jamás pudo generar real peligro en el área rival. Por algo España es la selección menos batida del Mundial. Solo han recibido un solo gol en el certamen (fue en cuartos de final, ante Bélgica). Un registro que comparten con la eliminada Colombia.

La selección hispana, que hasta ahora no había brillado como se esperaba, sacó a relucir su mejor versión en el momento justo, y ante la gran favorita. Clasificó a una final el Mundial por segunda vez en su historia y va por una nueva estrella, tras la que consiguió en Sudáfrica 2010. De Argentina o Inglaterra saldrá su próximo su rival.

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