El secretario general de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, Víctor Tarqui, afirmó, la tarde de este jueves, que su sector no acudirá al diálogo convocado por el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, para el próximo lunes, y advirtió que el Gobierno no logrará frenar el paro nacional programado para el martes 5 de mayo.
“No vamos a asistir, el Gobierno no puede frenar este paro”, aseveró Tarqui, según reporte de DTV.
El dirigente de los choferes señaló que el Gobierno tuvo el “suficiente tiempo” para solucionar las demandas de su sector y recordó que en diálogos previos se firmaron acuerdos que, según denuncian los transportistas, no se cumplieron.
“No vamos a aceptar esa reunión, de tal manera va a ir el paro del día martes”, afirmó, a tiempo de ratificar que el paro estará acompañado de marchas y bloqueos.
Horas antes y con el objetivo de impedir el paro nacional y escalonado anunciado para el próximo martes 5 de mayo, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, anunció que se invitó a la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia a entablar el diálogo el próximo lunes.
“Hemos convocado al transporte a una mesa de trabajo para el día lunes, para que informemos lo que estamos haciendo y definamos las acciones que debemos realizar”, aseveró la autoridad en conferencia de prensa.
Ayer, tras un ampliado realizado en Santa Cruz, los sectores del transporte público y pesado determinaron entrar en un paro nacional a partir del próximo martes 5 de mayo.
El máximo ejecutivo de la Confederación Sindical de los Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, informó que el paro del transporte será de manera escalonada. Iniciará con la medida de 24 horas este martes, en caso de no tener soluciones acatarán uno de 48 horas, luego de 72 horas y finalmente la medida será de manera indefinida.
“Este ampliado ha determinado un paro escalonado, primero de 24 horas que se va a realizar el martes de la próxima semana. En caso de no dar soluciones, se irá al paro de las 48 horas, finalmente 72 horas y un paro general indefinido”, aseveró Gómez.
Señaló que el sector exige que se garantice el abastecimiento del combustible, particularmente del diésel; la calidad de la gasolina; el arreglo de las carreteras; el resarcimiento inmediato por los daños ocasionados a los vehículos por los carburantes “desestabilizados”; y la reconversión de sus motorizados para que funcionen a gas.