A través de un comunicado, la Oficina del presidente Rodrigo Paz condenó la quema de la Wiphala, hecho ocurrido la noche del lunes en La Paz durante una marcha de apoyo al Jefe de Estado y en “defensa de la democracia” ante las movilizaciones que piden su renuncia.
“Como Gobierno nacional rechazamos toda manifestación de intolerancia, confrontación o violencia como forma de expresión política”, señala el pronunciamiento.
En ese sentido, afirmó que Bolivia “necesita diálogo, respeto y convivencia democrático, especialmente en momentos de tensión”.
La Oficina del Presidente, de la misma manera, aseveró que “la patria y sus símbolos deben ser espacios de unión y respeto entre bolivianos” y jamás “instrumentos de odio, división o destrucción”.
“La Wiphala es un símbolo patrio reconocido por el Estado boliviano y representa parte de la identidad, la historia y la diversidad de nuestro país. Ninguna diferencia política, social o coyuntural puede justificar actos de violencia o agravio contra los símbolos que pertenecen a los bolivianos”, añade el texto.