El Gobierno, a través del Decreto Supremo 5652, decidió congelar por seis meses más, es decir hasta enero, los precios de la gasolina, diésel, GLP, GNV y otros derivados del petróleo.
La medida busca evitar un impacto directo en el precio de los carburantes por la flexibilización del valor del dólar, aunque dispone que dentro de un año los costos se calcularán con una fórmula indexada al precio internacional de los combustibles y a la cotización promedio del dólar.
“La gasolina, el diésel, el GLP, el GNV y todos los derivados no cambian de precio, se mantienen exactamente como están”, afirmó el vocero presidencial, José Luis Gálvez, al explicar el alcance de la norma.
Empero, según la norma, a partir de enero de 2027, el precio en bolivianos de la gasolina, diésel y otros derivados del petróleo, saldrá a partir de multiplicar el valor de compra en dólares del carburante, por el tipo de cambio promedio del último mes, por el factor de ajuste.
El “factor de ajuste” se establece de dividir 10,4003 entre el tipo de cambio promedio del último mes. Eso quiere decir que el Gobierno subvencionará parte del precio del combustible cuando el dólar oficial supere la barrera de los Bs 10,40.