A Francia no le pesa el cartel de candidato. Este jueves, derrotó sin mayores problemas a Marruecos (2-0) – en una reedición de las semifinales del Mundial 2022- y ya está en entre las cuatro mejores selecciones de la presente edición.
Nuevamente su dupla dorada, conformada por Kylian Mbappé y Osmane Dembélé, fue la encargada de encaminar un triunfo más que merecido y que, incluso, pudo terminar una goleada.
Les Bleus fueron claros dominadores en la mitad inicial del partido, pero no concretaron. Marruecos tuvo una postura similar a lo que hizo Paraguay contra los galos, pero con menos aspereza. Yassine Bounou, más conocido como Bono, se fue convirtiendo en el sostén de su equipo. Antes de los 5′ tuvo un par de tapadas: un remate de Mbappé y un cabezazo de Upamecano.
Recuperando alto y saliendo con espacio, Francia es casi letal. Así gestó la acción del discutido penal sancionado en los 25′, por una infracción de Mazraoui en contra de Kylian Mbappé. De contragolpe. Luego de una demorosa revisión por parte del equipo arbitral argentino a cargo del partido, se procedió a la ejecución y el 10 galo falló. Bono le atajó el remate, lanzándose hacia su izquierda.
Empero, ni el penal fallado por Francia hizo que Marruecos modifique su postura en el partido. Durante los 90 minutos cedió el balón y el protagonismo a su rival y, por eso, en ningún omento fue un verdadero obstáculo para la selección francesa.
Ya en la parte complementaria, cuando los africanos empezaban a esbozar una postura más animada, los pupilos de Didier Deschamps dieron con el arco, rompieron la muralla del rival y encaminaron un triunfo justificado, por el trámite del encuentro.
A la hora de partido, llegó la redención de Mbappé. Al astro francés le llegó el balón al borde del área – tras una acción de Doué y una discutida mano- y con poco espacio para maniobrar sacó un remate colocado, al segundo poste de Bono. Fue una definición excelsa del actual jugador del Real Madrid, quien llegó a 20 goles en 20 partidos en Mundiales (todos con el mismo entrenador, por lo demás). Con 27 años y 201 días, es el más joven en alcanzar 20 juegos en Copas del Mundo.
Más tarde, en los 66′, llegó el 2-0 y prácticamente la sentencia. Como a Francia le sobran las estrellas, apareció Ousmane Dembélé para ampliar la diferencia. Ataque rápido y definición mediante un remate de frente al marco. El exportero del Sevilla alcanza a tocar la pelota, sin embargo no fue suficiente para evitar el gol.
Tras el 2-0, Deschamps tiró de su gran plantel e hizo ingresar a Zaïre-Emery, Mateta (por un Mbappé que se fue resentido), Barcola y Malo Gusto. Mientras Francia se podía dar esas licencias, Marruecos no logró pelear el partido. Decepcionó el partido de los Leones del Atlas.
Este viernes, se conocerá al rival de los galos en semis: España o Bélgica. Así, Europa se asegura un finalista.