Caso maderas: En la ALP, Oviedo dice que Chile aún no demostró presencia de droga y rechazó dar muestras al país

El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, durante su interpelación en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), se refirió al llamado ‘caso maderas’ y señaló que los estudios que se hacen en Chule no ha logrado demostrar la presencia de droga en las muestras del material incautado y que provenía del país.

En su intervención, Oviedo enfatizó que la carga lleva retenida cinco meses y un día en Chile y que, a la fecha, aún no se ha demostrado mediante pericias laboratoriales científicas la presencia efectiva de droga. Subrayó que, mientras la fiscalía chilena no presente dichos resultados, no se puede presumir jurídicamente la existencia de sustancias controladas.

Empero, el Ministro de Gobierno también denunció que las autoridades chilenas han rechazado la solicitud del país para dar una muestra de la madera y que se hagan estudios de laboratorio en Bolivia.

“La Fiscalía chilena se ha negado a entregarnos muestras de las maderas para que las sometamos a verificación y análisis en laboratorios” afirmó.

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Oviedo, sobre el mismo caso, aclaró que la FELCN no autoriza exportaciones ni emite despachos aduaneros. No obstante, según registros de la Aduana, dijo, el cargamento salió por el recinto de Tambo Quemado, pasando por los escáneres nacionales y el puesto chileno de Chungará sin que se registraran alertas ni irregularidades.

En ese sentido, calificó de “irresponsables” a las autoridades de la Fiscalía chilena que, en una primera instancia, reportaron que el cargamento de madera procedente de Bolivia contenía una sustancia ilícita.

“El fiscal chileno, de manera irresponsable, dijo que de Bolivia salieron 108 toneladas de droga. No entra en la cabeza. Los expertos europeos y norteamericanos dijeron que eso no es posible”, afirmó.

El ‘caso maderas’ estalló en junio de 2026, cuando las autoridades aduaneras y la Fiscalía de Chile anunciaron una incautación histórica en sus puertos. El reporte inicial chileno afirmaba haber detectado más de 108 toneladas de cocaína y ketamina de origen boliviano. Según las acusaciones, el cargamento (proveniente principalmente del departamento de Pando) utilizaba un método avanzado de camuflaje químico en el cual los estupefacientes líquidos eran presuntamente inyectados o impregnados de forma directa en los tablones de madera para evadir los controles de escáner y canes.

Sin embargo, el caso dio un giro drástico debido a contradicciones científicas y la falta de pruebas concluyentes. Y es que evaluaciones técnicas posteriores en Bolivia y laboratorios de Brasil arrojaron resultados negativos, sugiriendo que la alerta inicial en la frontera se debió a un «falso positivo» provocado por los reactivos rápidos de campo.

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