En el Mundial 2026, el mundo ha presenciado varios momentos históricos protagonizados por algunas de las mayores estrellas de este deporte. Sin embargo, además de los futbolistas más mediáticos, también se vivió un momento igual de significativo para la disciplina y, sobre todo, la lucha por la igualdad de género en el deporte rey.
En el empate 1-1 entre Chequia y Sudáfrica del jueves 18 de junio, un equipo arbitral integrado exclusivamente por mujeres estadounidenses dirigió el encuentro. Para la árbitra Tori Penso, junto con las asistentes Brooke Mayo y Kathryn Nesbitt, fue apenas la segunda ocasión en la historia en la que árbitras dirigieron un encuentro de la Copa Mundial masculina de la FIFA.
Esto ocurre apenas cuatro años después de que debutaran árbitras en un Mundial de fútbol masculino. Fue durante el partido de la fase de grupos entre Alemania y Costa Rica en Catar 2022, dirigido por Stéphanie Frappart, Neuza Back y la mexicana Karen Díaz.
Lo que hace aún más especial al equipo arbitral de 2026 es que las tres oficiales proceden de Estados Unidos, convirtiéndose en el primer equipo arbitral íntegramente femenino de un mismo país en dirigir un partido de la Copa Mundial masculina.
«La mayor parte del tiempo ni siquiera pienso en ello; simplemente somos un equipo arbitral. Pero luego se acerca un instructor para pedirte una foto porque su hija, a miles de kilómetros de aquí, se siente inspirada por nosotras. O aparece una voluntaria veterana de la FIFA para decirte lo orgullosa que está de ver a mujeres en este nivel y que, cuando ella era joven, eso parecía imposible”, afirmó Mayo al respecto.
Acotó que ese histórico hecho representa “algo más grande que nosotras mismas”.
“Así que, aunque nos vea simplemente como un equipo arbitral que se ganó su lugar en esta Copa Mundial de la FIFA, sé que representamos algo más grande que nosotras mismas. No existe ningún límite para alcanzar tus sueños si estás dispuesto a sacrificarte, trabajar duro y aprovechar las oportunidades cuando se presentan”, señaló.
Apenas unos días después, Katia Itzel García y Sandra Ramírez formaron parte del equipo arbitral en el Túnez – Países Bajos de la fase de grupos. Fue un nuevo momento histórico porque Itzel García se convirtió en la primera árbitra de México en dirigir un partido de Copa Mundial masculina.