Lara critica la manera en la que se modificó el tipo de cambio: “Se vuelve un acelerador de inflación e incertidumbre”

A través de un comunicado, el vicepresidente del Estado, Edmand Lara, criticó la decisión del ministro de Economía, Gabriel Espinoza, de modificar el tipo de cambio -pasarlo de uno flexible en lugar de uno fijo- y advirtió que tomar esas decisiones “sin una red de seguridad” se vuelve “un acelerador de inflación e incertidumbre”.

“La migración a un régimen cambiario flexible no es buena ni mala en sí misma. Depende del momento y de las condiciones. Hoy el Ministro de Economía lo hace sin una red de seguridad”, señaló.

Enumeró, en ese sentido, los factores que hacen de la decisión un riesgo para la población:

Reservas debilitadas: No contamos con el colchón de divisas que tienen los países cuando flotan su moneda para contener la volatilidad (sic)

Advertisement:

Escasez estructural: Sin gas para exportar y con una economía que importa combustibles, medicamentos, maquinaria y alimentos, un dólar más caro se traslada de inmediato al precio de la canasta básica (sic)

Ingresos rezagados: Los salarios y pensiones no suben al mismo ritmo que los precios. El primer efecto para las familias será perder poder de compra. Para las empresas, costos más altos, menos inversión y riesgo de empleo (sic)

El Vicepresidente, en esa línea, advirtió que “salir a flote con esta medida puede corregir distorsiones”; sin embargo, dijo, “sin disciplina fiscal, sin más dólares genuinos y sin confianza, el tipo de cambio flexible deja de ser estabilizador y se vuelve un acelerador de inflación e incertidumbre”.

Recordó que la “experiencia internacional” lo confirma y nombró los casos de Zimbabue, Argentina 2018, Rusia 1998 y Turquía 2021-2023. “Muestran que soltar el tipo de cambio sin respaldo fiscal e institucional termina en devaluación, pérdida de ahorros y quiebre del tejido productivo”, alertó.

Asimismo, Lara cuestiona que sea el Ministerio de Economía, a través de una resolución, la modificación cambiaria y asuma competencias que corresponden al Banco Central de Bolivia (BCB).

“Tampoco corresponde que un ministro «ordene» al BCB ejecutar una transición cambiaria, como si el Banco Central fuera una ventanilla más del Órgano Ejecutivo”, señaló.

Aseveró, asimismo, que “la estabilidad económica, la institucionalidad importa tanto o más que el instrumento que se elija” y advirtió que el accionar del Gobierno genera desconfianza “en las reglas del juego” y así “ningún régimen cambiario funciona”.

“Cuando el dólar sube todo lo que importamos, suben los medicamentos, sube el repuesto del minibús, sube la harina, sube el fertilizante. Las empresas que importan insumos tendrán dos salidas: trasladar al precio o recortar. El Estado pagará más por su deuda en dólares y por importar combustibles”, alertó.

Y complementó: “Decir «sinceramiento» no paga los gastos. Decir «competitividad» no compra el medicamento del mes. «Sinceramiento», es hablar con claridad ante el pueblo, y decirles que esta medida forma parte de un proceso de reformas económicas que incluye conversaciones de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI).Le exigimos responsabilidad”.

Lara, asimismo, advirtió que “un cambio de esta magnitud exige acompañamiento: protección a los más vulnerables, reglas claras para el sector productivo y señales de que no estamos improvisando”.

Y mandí un mensaje directo al ministro de Economía, Gabriel Espinoza: “Entendemos la urgencia. Pero la urgencia no justifica atajos institucionales ni soluciones parciales. Ningún régimen cambiario resuelve por sí solo el déficit fiscal, la caída de exportaciones o la falta de dólares. Si esos nudos no se atacan, la flexibilidad se convierte solo en devaluación con costo social”.

Y cerró: “Advertimos que esta medida no solo debe beneficiar a unos cuantos, como ha venido sucediendo. Recuerden que este es el segundo examen y el pueblo no aguantará experimentos ni un nuevo aplazo. Un BCB sin margen para intervenir frente a episodios de tensión queda atado de manos. Y el mercado lo sabe”.

“Ministro Espinoza deje que sea el BCB, en el marco de la Ley 1670, quien defina técnicamente el esquema cambiario, con informes públicos y plazos claros”, finalizó.

Ayer, a través de una resolución ministerial – ya publicada en la página web del Ministerio de Economía-, el Gobierno resolvió establecer que el tipo del cambio del dólar pase de ser fijo a ser flexible.

Así, el valor oficial del dólar dejará de ser de Bs 6,96 y permitirá que el valor de la divisa fluctúe y se acerque a su cotización real en el mercado.

La resolución, también compartida por el empresario y aliado del Gobierno, Samuel Doria Medina, señala que se tomó la decisión para «fortalecer la estabilidad macroeconómica, preservar la competitividad externa y contribuir al equilibrio de la balanza de pagos».

Además, señala que el tránsito al nuevo régimen cambiario será ejecutado por el Banco Central de Bolivia (BCB).

En ese sentido, el Banco Central de Bolivia (BCB) informó que a partir del lunes 29 de junio el dólar pasará a valer Bs 9,73, lo que implica un aumento de 2,77 bolivianos al que se mantenía desde hace más de una década.

El nuevo valor oficial del dólar es similar al del valor referencial que alcanzó este viernes, que llegó a Bs 9,76 para la compra y Bs 9,86 para la venta.

Compartir