León XIV ha pronunciado, ante el Congreso de los Diputados de España, un discurso que pasará a la historia. El pontífice recibió una ovación de siete minutos, la más larga que ha tenido lugar en el Congreso de los Diputados, al finalizar el primer discurso que realiza un pontífice ante las Cortes españolas
El Papa tocó todos los grandes temas de la sociedad actual: la libertad, la defensa de la vida, la familia, la educación, la migración, la tecnología, la paz, el rearme, la libertad religiosa. Y todos ellos giraron alrededor de un único eje: la centralidad de la persona humana.
En su contundente discurso, el Papa hizo un llamado firme a la clase política española a no subordinar la dignidad humana al “vaivén de las mayorías” porque “toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia”.
“Cuando esta certeza se oscurece, los más vulnerables son las primeras víctimas y la ley pierde su significado más profundo: servir y proteger a cada persona”, aseveró León XIV en un discurso sin precedentes en el Congreso de los Diputados de España, con 700 invitados y blindado por fuertes medidas de seguridad.
Su discurso llega en un momento en el que el Gobierno español está avanzando con los trámites para blindar y proteger el aborto en la Constitución. Para hacerlo posible el actual gobierno socialista necesitaría del apoyo del Partido Popular —de centro derecha— para salir adelante ya que se requieren grandes consensos parlamentarios para una reforma de la Constitución.
“Si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿qué futuro pueden tener nuestras sociedades? ¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende enteramente del cuidado de los demás?”, invitó a preguntarse el Santo Padre en un llamado al examen de conciencia que mira al futuro.
El Papa reforzó además su llamado a la paz, que exige, según dijo, “valentía diplomática” y “responsabilidad ética”, y recordó “la obligación de los Estados de resolver sus controversias por los caminos pacíficos que ofrece el derecho internacional”. Manifestó su preocupación por el hecho de que, en varios lugares del mundo —también en Europa—, “vuelva a presentarse el rearme como respuesta casi inevitable ante la fragilidad del escenario internacional”.
El Papa defendió que “el respeto al otro nace también del deber de custodiar el espacio donde maduran sus convicciones, su conciencia y su relación con Dios”.
«Toda guerra representa una dolorosa derrota en la capacidad de negociación», «las armas pueden imponer un silencio temporal, pero jamás podrán construir una paz genuina y duradera», afirmó hoy el papa León XIV desde España.
«Por ello, resulta preocupante que, en diversas partes del mundo, incluida Europa, el rearme resurja como una respuesta casi inevitable a la fragilidad del panorama internacional.
La verdadera seguridad, sin embargo, proviene de la justicia, del diálogo paciente y del respeto al derecho internacional», añadió.
Al acabar, León XIV recordó que «la libertad moderna ha sido preparada también por una larga educación de la conciencia, profundamente marcada por la tradición cristiana».