Con más corazón que fútbol, Argentina remontó un partidazo y pasó a cuartos de final del Mundial

Futbolísticamente, Argentina no se parece en nada a la que ganó el Mundial de Qatar, pero sí iguala – y hasta supera- a ese equipo en corazón y, al menos por ahora, eso le basta para estar entre los 8 mejores de la Copa del Mundo.

Y es que la Alboiceleste perdía con Egipto por 2 tantos contra  0 hasta muy cerca del final. Sin embargo, reaccionó a tiempo y dio vuelta el resultado con un espectacular triunfo de 3-2, después de anotar tres goles en menos de 13 minutos.

Porque las dudas transandinas cosechadas ante Cabo Verde se trasladaron a este partido de octavos, tanto en la conformación del equipo como en la imprecisión en la entrega de pelota. Así, los dirigidos de Lionel Scaloni intentaron hacer una presión posicional sobre los africanos, quienes no arriesgaron tanto para hacer daño.

En ese escenario, los Faraones intentaron explotar las bandas para aprovechar uno de los puntos flacos de esta versión del campeón del mundo. De esa manera, el conjunto egipcio consiguió ponerse rápidamente en ventaja. Una falta desde el costado derecho del ataque egipcio permitió el tiro libre perfecto ejecutado por Marawan Attia, la pelota llegó preciso a la cabeza de Yasser Ibrahim para derrotar al Dibu Martínez, justo en el cuarto de hora.

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La apertura del marcador provocó una tímida reacción de los sudamericanos. A los 20 minutos, la falta de Haissem Hassan sobre Nicolás Tagliafico terminó en el penal para los vigentes campeones. Sin embargo, el anunciado disparo de Lionel Messi fue bien repelido por el golero Mostafa Shoubir, quien tuvo su jornada de gloria en el estadio de Georgia frente al triste registro del astro albiceleste, que es el jugador que más falló este tipo de lanzamientos en la historia del Mundial.

Si contra Cabo Verde fue el golero Vozinha quien complicó a los argentinos, esta vez fue el meta de los Faraones el que truncó el ímpetu del monarca. A los 28 minutos, el jugador del Al Ahly local estuvo notable para evitar el empate de Alexis Mac Allister, quien cabeceó a quemarropa el centro de Rodrigo de Paul.

Justo en la media hora de partido, un tiro libre desde 30 metros bien pudo convertirse en la reivindicación de Leo. Sin embargo, el remate franco del capitán dio de lleno en la parte externa del vertical derecho del arquero.

Argentina se demoraba mucho en las transiciones y su juego era demasiado predecible para los africanos. Pese a ello, la Albiceleste encontraba espacios gracias a sus individualidades. Así ocurrió a los 38’, cuando el centro de Nicolás Tagliafico llegó certero al punto penal, donde el remate de Julián Álvarez encontró la reacción de Shoubir para llevarse la ventaja al descanso.

El tiempo complementario mostró a un cuadro argentino más ambicioso. Adelantó las líneas y se decidió a empujar al rival sobre su arco. Pero los africanos dejaran pocos espacios para permitir la remontada transandina, con un equipo muy errático en el último pase.

Planteamiento que era una invitación al rápido contragolpe de los egipcios. A los 58’ fue el primer aviso, cuando el pase filtrado de Mohamed Salah dejó solo a Mostafa Zico para derrotar al Dibu. Pese a la contundencia, el árbitro francés François Letexier advirtió una falta de Attia sobre Lisandro Martínez, en la jugada previa, y anuló en la conquista.

En la siguiente, los Faraones no fallaron. Salah volvió a hacer la pausa precisa entre cuadro defensores argentinos, alargó a la derecha para Haissem Hassan quien esperó la llegada de Zico, quien fusiló al arquero argentino para el 2-0, a los 67’.

En la puerta de salida, los dirigidos de Scaloni reaccionaron a tiempo. A los 79 minutos, el defensor Cristian Cuti Romero en la posición de 9 cabeceó en el punto penal las para conseguir el ansiado descuento.

Corolario de lo que pasaba en Atlanta, donde la presión de los sudamericanos dejaba sin aire a los africanos. Hasta que llegó el empate, después de una serie de rebotes, el potente disparo del desaparecido Messi terminó colándose en el arco, a siete minutos del final.

Con el empate, Argentina demostró que nunca se debe subestimar el corazón de un campeón. En el segundo minuto de descuento, la Albiceleste volvió a hacer el milagro, con Egipto entregado, el centro de Lautaro Martínez terminó en el cabezazo de Enzo Fernández para lograr el 3-2.

Así, Argentina – sin fútbol, una preocupante ‘Messidependencia’ y mucho corazón- está en cuartos, instancia en la que deberá enfrentar al ganador de la llave entre Colombia y Suiza.

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