Ni fútbol ni suerte. The Strongest cayó por la mínima en los 90 minutos – fallando un penal en tiempos de adición- y luego 5 a 3 en la tanda de penales ante el Deportico Táchira y quedó eliminado de la Conmebol Libertadores en su primera fase.
Lo cierto es que el Tigre no jugó a nada en Venezuela. Apeló a defenderse buscando, primero, mantener la distancia que sacó en La Paz (2-1) y luego el empate en la serie.
En más de 90 minutos no atacó, no complicó y sufrió. Rodrigo Banegas fue su gran figura. El arquero boliviano sacó todo lo que pudo, excepto un cabezazo – inatajable ante la fragilidad de la defensa atigrada- a la media hora del partido.
Sin merecerlo ni buscarlo, los de Villegas tuvieron una oportunidad inmejorable a los 95 de partido. Un penal – impensado- pudo darle la clasificación, pero Víctor Ábrego anunció demasiado su remate y fue desviado por el arquero local.
La suerte tampoco acompañó a los de Achumani en la tanda de los penales. Wilden Saucedo falló su remate – el tercero de la serie para el Tigre- y los venezolanos anotaron sus cinco disparos.
Así, el Tigre quedó eliminado de los dos torneos que diputaba por la misma vía. El pasado viernes también había perdido con Bolívar en esa tanda en el torneo amistoso de verano boliviano.
Es un inició de año de pesadilla para un club con profundos problemas económicos y que ahora deberá repensar como cumplir sus obligaciones monetarias sin disputar un torneo oficial hasta abril.