Seis meses después de recibir la visita del presidente del Estado, Rodrigo Paz,en su planta de producción en Quillacollo, Cochabamba, la empresa Manaco (Manufactura Boliviana S.A.) anunció su cierre definitivo debido a deudas y una situación económica “insostenible”.
La decisión fue comunicada este sábado 31 de octubre, luego de que la compañía acumulara pérdidas por Bs 130 millones y considerara insostenible la continuidad de sus operaciones.
Los ejecutivos señalaron que, durante los últimos años, Manufactura Boliviana S.A. realizó significativos esfuerzos para sostener sus operaciones productivas en Bolivia, adaptándose a un entorno económico cada vez más complejo.
“Lamentablemente, en 2026 esta situación se volvió insostenible debido a factores macroeconómicos adversos, agravados de manera determinante por los prolongados conflictos sociales que afectaron críticamente el desarrollo de la actividad productiva”, indica el comunicado.
Explicaron que, tras agotar exhaustivamente todas las alternativas técnicas, financieras y logísticas, y registrando pérdidas acumuladas que alcanzan los 130 millones de bolivianos, “hemos tomado la difícil, pero responsable decisión, de cerrar definitivamente la empresa”.
Manaco garantizó los derechos laborales con el pago del 100% de las indemnizaciones y beneficios sociales establecidos por ley a la totalidad de los trabajadores. Y, anunció que ha ofrecido un paquete de apoyo que incluye salarios adicionales previstos por ley.
Los trabajadores de Manufactura Boliviana (Manaco) rechazaron el cierre de la empresa y anunciaron medidas de presión para evitar que se pierdan 600 fuentes laborales.
La visita de Paz en mayo
El pasado 1 de mayo, el marco del Día del Trabajador, el presidente Rodrigo Paz visitó a los trabajadores de Manaco, en su sindicato fabril ubicado en la ciudad de Cochabamba y en la oportunidad planteó la necesidad de reactivar y fortalecer la industria nacional.
En la oportunidad, sostuvo que uno de los principales problemas que encontró al asumir el gobierno es que durante 20 años se priorizó al aparato estatal por encima de quienes generan empleo y producción, como el caso de Manaco.
“No se respetó al productor, al empresario, al gremial, al cuentapropista, al artesano, a todo aquel que le ofrece a la patria economía, no se lo cuidaba, se cuidaba sólo a las empresas del Estado, se cuidaba sólo aquello que rendía control, al político de turno, al partido de turno”, afirmó, según reportó ABI en esa oportunidad.
En esa línea, señaló que es necesario replantear el modelo económico y orientar las políticas públicas hacia el fortalecimiento de la industria y el trabajo. “La prioridad no es que al Estado le vaya bien, el Estado tiene que ser una institución que ayuda a los que realmente producen”, remarcó.
Como ejemplo de la situación del sector productivo, mencionó el caso de Manaco, empresa que —según indicó— pasó de contar con más de 2.000 trabajadores a alrededor de 600 en la actualidad, además de registrar una drástica caída en su producción semanal de calzados.
“Años atrás se producían 45 mil pares de zapatos por semana, hoy apenas se llega a unos 2.000. Algo no funciona, este modelo económico no ayuda a la industria nacional”, sostuvo.
En ese contexto, insistió en la necesidad de generar condiciones para que las empresas puedan crecer, acceder a financiamiento y garantizar estabilidad laboral. “Hay que construir leyes y normas que defiendan al industrial y permitan que sus trabajadores tengan garantías”, afirmó.
Durante el acto, trabajadores fabriles plantearon la posibilidad de que empresas como Manaco puedan proveer calzados a instituciones del Estado, como la Policía y las Fuerzas Armadas, en una medida orientada a dinamizar la producción nacional.
Al respecto, Paz indicó que se debe avanzar en mecanismos que permitan articular la demanda estatal con la capacidad productiva interna.
“Tenemos que ayudar a la industria nacional y utilizar de la mejor manera lo poco que nos dejaron en la economía”, señaló.
La COB rechaza cierre de Manaco
La Central Obrera Boliviana (COB) se declaró en alerta en rechazo a la decisión de cierre definitivo de operaciones productivas de Manaco y calificó la medida como “unilateral”, por lo que exige a los propietarios justificar el quiebre.
Advirtió, además, que “no permitirá que se deje en la calle a cientos de familias sin una justificación clara, técnica y transparente”.
Mediante un pronunciamiento, la COB expresó su respaldo a los más de 600 trabajadores de Manaco, quienes se encuentran en estado de emergencia ante la incertidumbre generada por el anuncio de cierre de la empresa.
“Rechazamos enérgicamente el cierre unilateral de esta histórica industria (…). Exigimos a los administradores y propietarios de Manaco la inmediata presentación de los informes financieros que demuestren fehacientemente el estado de quiebra técnica o los supuestos Bs 130 millones en pérdidas que alegan”, dice el documento público.
Además, la COB demandó la intervención inmediata del Ministerio de Trabajo para garantizar el respeto a la estabilidad laboral y a todos los derechos adquiridos por los trabajadores.
“El anuncio de pago de beneficios sociales y gratificaciones como se menciona en el comunicado de la empresa, no exime a los empresarios de su responsabilidad principal de preservar las fuentes de trabajo”, señaló la COB.