El presidente del Estado, Rodrigo Paz, condenó la toma del Ministerio de Trabajo por parte de fabriles que forman parte de la Central Obrera Boliviana (COB), el pasado miércoles, y advirtió que la violencia es “una suerte de sicariato” que no se puede aceptar.
En un breve contacto con la prensa, el Jefe de Estado aseguró que él y el Gobierno están abiertos al diálogo, por lo que “no entiendo la violencia”.
“No entiendo la violencia, la violencia es una especie de sicariato. La violencia no ayuda, la Bolivia de la modernidad ya no es el de la confrontación física, es del dialogo”, señaló.
En ese sentido, Paz condenó la toma del Ministerio de Trabajo y que la COB se sienta con la libertad de “violentar” una institución que, aseguró “pertenece a todos los bolivianos”.
“El Ministerio de Trabajo es de todos los bolivianos y un sector consideró que tiene la libertad de entrar y violentar una institución pública. Eso no se puede aceptar y tenemos que cambiar esas conductas”, afirmó.
Fruto de la toma del Ministerio, más de una decena de fabriles fueron aprehendidos y se encuentran en celdas de la FELCC, en cuyas afueras se instalaron vigilias de grupos que piden su liberación.
Precisamente este jueves la marcha de la COB llegó hasta instancias de la FELCC para pedir la liberación de los fabriles detenidos. El secretario general del ente matriz de los trabajadores afirmó que la toma del Ministerio fue “pacífica” y advirtió que si no se los libera el Gobierno conocerá la “rabia del pueblo”-
Por otro lado, Paz fue consultado respecto a los grupos que piden su renuncia a la presidencia y afirmó que son posturas válidas en democracia, pero lo importante es “sacar el país adelante”.
“Todo cambio de ciclo, conlleva a un nuevo debate nacional, pero la unidad para sacar adelante a la patria está por encima. Es a través de la democracia y el voto que se genera y consolida los procesos (…) Estamos en democracia, todos los sectores tienen derecho a decir lo que quieran pero lo importante es sacar el país adelante”, aseveró.