El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, negó que exista una “negociación formal” con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para un financiamiento – condicionado- del Fondo Monetario Internacional (FMI) por 3.300 millones de dólares.
“No estamos en un proceso de negociación con el Fondo (…), hay una aproximación con todos los organismos, pero Bolivia no está formalmente en un proceso de negociación con el Fondo. El FMI es importante para poder dar liquidez, pero el programa económico de Bolivia es un programa decidido por nosotros, por los bolivianos”, señaló en el programa ‘No Mentiras’.
La autoridad ratificó la información la mañana de este viernes en entrevista con Panamericana, desmintiendo así lo publicado por Bloomberg días atrás.
“Hay una aproximación con todos los organismos, pero Bolivia no está formalmente en un proceso de negociación con el Fondo. El Fondo es importante para poder dar liquidez. El programa económico de Bolivia es un programa económico decidido por nosotros”, ratificó.
El reporte de Bloomberg
Bloomberg informó que el Gobierno de Bolivia negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI) un programa de financiamiento de gasta 3.300 millones de dólares, según información del portal Bloomberg.Según la información, “funcionarios del gobierno y personal del FMI están discutiendo un acuerdo de mediano a largo plazo conocido como Facilidad Ampliada del Fondo (EFF), que permitiría a Bolivia tomar prestado entre ocho y diez veces su cuota en el FMI, o alrededor de 2.600 millones a 3.300 millones de dólares, según personas familiarizadas con las negociaciones”.
A cambio, el gobierno de Paz se comprometería a implementar reformas estructurales destinadas a restablecer el crecimiento y la sostenibilidad fiscal, ambos deteriorados durante las últimas dos décadas.Un programa del EFF daría a Bolivia un período de gracia de al menos cuatro años y medio antes de que comience a pagar la deuda.
Los fondos del FMI suelen desembolsarse en cuotas y están sujetos al cumplimiento por parte del gobierno de los objetivos de política acordados con el prestamista. “Sin embargo, Bolivia busca un desembolso inicial cuantioso —una práctica conocida como “frontloading”—, según una de las fuentes, sin proporcionar más detalles”, añade el reporte de Bloomberg.
“Las conversaciones actuales se centran en las condiciones previas que Bolivia debería cumplir para acceder al financiamiento, dijeron dos de las personas, y agregaron que una devaluación de la moneda es una parte central de las acciones previas solicitadas por el FMI para un programa”, reporta el portal internacional.