El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) tratará el próximo jueves 3 de septiembre el informe de la Misión de Alto Nivel que indagó respecto a los 53 días de bloqueos que se vivieron en Bolivia entre mayo y junio de este año para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
“Recibir informe de la Misión de Alto Nivel de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos al Estado Plurinacional de Bolivia”, señala uno de los puntos que se tratarán en la reunión ordinaria del Consejo Permanente de la OEA, convocada para este jueves.
Entre mayo y junio, sectores como la Central Obrera Boliviana (COB), los campesinos de La Paz y, posteriormente, el evismo, lideraron una serie de bloqueos de caminos por 53 días para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Las radicales medidas, sin embargo, fueron levantadas después de que Paz decretó un Estado de Excepción de 90 días, medida que está vigente hasta mediados de septiembre.
En ese sentido, la Misión de Alto Nivel de la OEA visitó Bolivia el 29 y 30 de julio para indagar sobre los bloqueos de los 53 días.
En esa oportunidad, el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert R. Ramdin, manifestó que las consecuencias generadas por los 53 días de bloqueos fueron muy altas para Bolivia y que tomará tiempo reparar esos daños, tras la conclusión de la visita de la Misión de Alto Nivel del organismo internacional al país.
“Lamentamos lo que vivieron en mayo y junio. Hemos visto las imágenes de los bloqueos, amenazas a la infraestructura y disrupción de servicios esenciales, pero esa no es la Bolivia que conocemos. Tras las conversaciones de ayer y hoy, sabemos que nadie quiere que esas imágenes se repitan, porque el costo social, económico, financiero, personal y reputacional para Bolivia ha sido muy alto, y tomará tiempo repararlo”, indicó.
Agregó que, en las actuales circunstancias sociales y económicas a nivel mundial, no será fácil conseguir resultados a corto plazo.
Sin embargo, Ramdin resaltó también las fortalezas que tiene Bolivia, como la cultura del trabajo, la diversidad cultural, un sector privado potente y el apoyo de la comunidad financiera internacional, y llamó a concretar grandes reformas sobre la base del diálogo.
“Si se requiere acordar nuevas leyes, será necesario construir consensos entre tantas miradas distintas que hemos podido escuchar ayer y hoy”, remarcó.
El secretario general de la OEA pidió abrir las puertas a los movimientos sociales, al sector privado, a la academia, a la sociedad civil y a todas las posiciones políticas para construir, de manera conjunta, el camino hacia el desarrollo.
“El camino no será fácil y, por eso, requiere mucho trabajo y compromiso de todas las partes. Creo que pensar en una Bolivia de todos y para todos puede ser un punto de partida importante para el futuro”, señaló.
También exhortó a que cada actor, sin excepción, respete la Constitución y los resultados de las elecciones democráticas. Remarcó que nadie puede atribuirse el derecho de actuar fuera de la ley.