A través de una carta pública, el obispo de la Diócesis de El Alto, monseñor Giovani Arana, pidió al Gobierno de Rodrigo Paz y a los sectores movilizados una “pausa humanitaria” en los bloqueos que afectan al país, particularmente a La Paz, para permitir el paso de alimentos, medicamentos, ambulancias y combustible.
En la misiva, Arana asevera que la Iglesia reconoce el “derecho legítimo de los pueblos a expresar sus demandas”; sin embargo, afirma que “ninguna reivindicación puede ignorar el sufrimiento de miles de familias, especialmente de las más pobres y vulnerables”.
“La situación actual está afectando gravemente a las comunidades rurales: se dificulta el traslado de alimentos, medicamentos y productos básicos; muchos agricultores no pueden comercializar sus productos; enfermos no logran llegar a centros de salud, turistas varados y numerosas familias viven en incertidumbre”, alerta el Monseñor.
En ese sentido, Arana realiza un “llamado urgente al Gobierno nacional y a los sectores movilizados para que gestionen una pausa humanitaria que permita el libre tránsito de ambulancias, alimentos, combustible y medicamentos, especialmente hacia las zonas más necesitadas y el retorno de familias y personas a sus lugares de residencia”.
“Bolivia necesita reencontrarse en la cultura del diálogo y la búsqueda del bien común. Invito también a todos los fieles católicos a intensificar la oración por la paz y a promover gestos de fraternidad”, añade la carta.
Bolivia amaneció este lunes con 30 puntos de bloqueo, 15 de los cuales afectan al departamento de La Paz, región que empieza a sentir el desabastecimiento.
El reporte oficial de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), también se registran puntos de bloqueo en Beni, Cochabamba, Oruro y seis en Santa Cruz.
Las medidas son protagonizadas por sectores aliadas a la Central Obrera Boliviana (COB), además de organizaciones que empiezan a demandar la renuncia del presidente Rodrigo Paz.