El Gobierno boliviano, a través del vocero presidencial José Luis Gálvez, reiteró que el estado de excepción es la “última opción” que maneja el Ejecutivo ante los conflictos y bloqueos que ya se alargaron por 25 días.
En contacto con la prensa, Gálvez aseveró que el estado de excepción es uno de los recursos que otorga la Constitución Política del Estado si las “intransigencias siguen” y el país se mantiene en “zozobra intransigente”.
Empero, recordó que, al menos por ahora, la declaratoria del Estado de Excepción “tiene un trámite que no depende en este momento del Ejecutivo”, pues necesita el aval Legislativo.
Sin embargo, cabe recordar que la norma para abrogar la Ley 1341 que regula los Estados de Excepción ya fue aprobada en el Senado y será tratada en Diputados este martes.
A pesar de ello, Gálvez sentenció que el Gobierno seguirá apostando por el diálogo para dar solución a la crisis que se vive y afirmó que hasta ahora se encuentran “contentos” por haber construido concertación a través de ese camino.
“Estamos construyendo a través del dialogo y la conversación y de la concertación soluciones, por eso estamos contentos”, señaló y enfatizó que el Gobierno espera que no sea necesario declarar un Estado de Excepción.
Bolivia afronta 25 días de bloqueos de carreteras y movilizaciones que llevan adelante la Central Obrera Boliviana (COB), los campesinos de La Paz y, desde hace algunos días, los seguidores de Evo Morales exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los bloqueos han generado un desabastecimiento de combustible, medicamentos y alimentos principalmente en el departamento de La Paz, con más fuerza en la Sede de gobierno y El Alto.