Tras denuncias difundidas en redes sociales sobre la presencia de aves muertas en cercanías de las represas de Hampaturi, el secretario departamental de Protección a la Madre Tierra y Gestión Ambiental, Gabriel Pari, informó este lunes que la Gobernación de La Paz realizó una inspección técnica en los tres embalses del sistema y descartó contaminación en el agua.
Según el reporte, en la inspección se hallaron restos de plumas, esqueletos y aves en descomposición en las inmediaciones de las dos primeras represas; sin embargo, se descartó la presencia de agentes contaminantes en la subcuenca.
La autoridad explicó que se evidenció que personal de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) retiró previamente las aves muertas del lugar. Por ello, solicitó un informe sobre las acciones y protocolos aplicados para el levantamiento de los ejemplares.
“Estamos pidiendo cuál es el protocolo que ha seguido el personal de EPSAS para el levantamiento de las aves encontradas muertas en cercanías del lugar”, señaló Pari.
Respecto a las posibles causas de la muerte de las aves, la autoridad indicó que se manejan tres hipótesis principales: la falta de alimentación, la hipotermia provocada por las bajas temperaturas y una combinación de ambos factores.
Por su parte, la directora departamental de Salud, Verónica Hurtado, informó que su despacho acompaña las acciones de verificación para brindar certidumbre a la población sobre la calidad del agua.
“Como Secretaría Departamental de Salud estamos acompañando este proceso para darle tranquilidad a la población respecto al uso del agua. Hemos solicitado a EPSAS los análisis sobre las condiciones en las que se encuentra el recurso hídrico”, afirmó.
A su vez, el jefe de la Unidad de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (SEDES), Marcelo Parra, indicó que los monitoreos realizados por la empresa operadora no reportan contaminación en los puntos de muestreo evaluados.
“En todos los lugares donde se realizaron tomas de muestra no existe contaminación, según el informe de EPSAS. Sin embargo, también se ha identificado la presencia de bacterias coliformes”, explicó Parra.
La autoridad aclaró que estas bacterias tienen origen en la actividad ganadera de las zonas altas y no representan una afectación al agua que llega a la población, debido a los procesos de tratamiento aplicados antes de su distribución.