El primer clásico del 2026, el de ida por el torneo amistoso de verano, empató con un empate a 2 goles. El Tigre fue (un poco) mejor en la cancha, pero la Academia más efectiva.
Más allá de no ser un torneo oficial, ambos equipos mostraron lo mejor que tienen. The Strongest presentó a la mayoría de sus refuerzos y Bolívar demostró que la base del 2025 apunta alto.
El encuentro fue peleado y, en ocasiones, muy impreciso. Ambos equipos sufrieron cuando el rival ejercía una presión alta y buscaban encontrar espacios con ataques por ambos costados del ataque.
Así, el primer tiempo careció de grandes oportunidades de gol, pero fue el cuadro de Achumani el que trató de llevar mayor peligro al arco de Carlos Lampe con remates de larga distancia y tratando de adueñarse del juego aéreo.
No obstante, fue Bolívar el que golpeó al fil de terminar la etapa inicial. El Tigre perdió el balón en salida, Bolívar lo aprovechó para agarrar mal parada a la defensa atigrada y Robson Matheus fue derribado por José Moya.
El árbitro cobró un dudoso penal, no solo por la duda si era falta, sino porque también parecía ser fuera del área. Poco le importó a Martín Cauteruccio, que logró abrir el marcador con un buen remate cruzado y elevado.
Con el marcador, The Strongest buscó adelantar sus líneas y corrió el riesgo de estar mal parado en defensa en cada salida celeste, pero los académicos carecieron de creatividad y precisión para aprovecharlo.
Ambos equipos, también, realizaron cambios para probar y dar rodajes a toda su plantilla y al Tigre le vino mejor el recambio. De hecho, Kevin Salvatierra mandó un cabezazo al palo y Víctor Ábrigo – que reemplazó a Carmelo Algarañaz- provocó el penal para el empate.
Fue otro cobro discutido. De hecho, ninguno de los dos penales fue correctamente cobrado, pero Jaime Arrascaita aprovechó la oportunidad para empatar a los 72’.
Tras el gol, el encuentro careció de oportunidades, pero Bolívar volvió a golpear. Un centro al área terminó en autogol del colombiano Moyá a los 77 minutos, e hizo que el encuentro vuelva al mismo libreto con el que empezó el complemento.
Ahí se vio que a ambos equipos aún les falta trabajar en el físico, pues había más de un jugador exhausto.
Aún así, el Tigre aceleró los últimos minutos. Straccio mandó su disparo al palo y en el último minuto del juego llegó el empate.
Carlos Roca se encontró con el balón al borde del área y lanzó un remate que buscaba más ubicación que potencia; el esférico rebotó en Arreaga y descoló a Lampe para poner el empate a los 96.
El clásico revancha se jugará el próximo viernes, pero antes, el martes, el Tigre debutará en la primera fase de la Libertadores que también se define en partidos de ida y vuelta.