Este jueves, Evo Morales reapareció públicamente después de un mes y medio y desde el Gobierno y la Policía alegaron que razones estratégicas y de seguridad impide que se ejecuta la orden de aprehensión en su contra, al menos por el momento.
Por un lado, el viceministro de Seguridad Ciudadana, Rolando Montaño, afirmó que si la orden de aprehensión contra Morales está vigente es responsabilidad de la Policía cumplirlo; sin embargo, señaló que la ejecución o no “obedece a cuestiones estratégicas y de carácter de seguridad”.
La autoridad aseveró que no se puede poner en “zozobra” a la gente que resguarda al expresidente ni tampoco a la Policía.
“No podemos poner en zozobra a las personas que lo están resguardando a él y que podrían hacer una fuerza de contención a las fuerzas policiales”, aseveró.
Entretanto, el subcomandante de la Policía, general Juan Peña, ratificó que la Policía está en la obligación de dar cumplimiento a cualquier orden de aprehensión, pero recalcó que se deben considerar las “circunstancias de tiempo, modo y lugar que se va a ejecutar”.
“La Policía siempre planifica cualquier operación, no realiza ningún acto improvisado”, afirmó.
Señaló que la Policía busca que existen las condiciones adecuadas para ejecutar la orden de aprehensión y recalcó que “las estrategias no se pueden revelar”.
“Vamos a determinar el tiemplo, modo y tiempo para llevar delante nuestras operaciones policiales”, acotó.
Morales tiene una orden de aprehensión en su contra acusado por el delito de trata y tráfico de personas por presuntamente haber mantenido una relación y haber embarazado a una joven menor de edad años atrás.