El Gobierno niega que Rodrigo Paz esté usando el 50-50 como campaña política

El Gobierno, a través de la viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, negó que el presidente Rodrigo Paz esté usando la promesa de la política del ’50-50’ como parte de una campaña política, particularmente en Santa Cruz, departamento en el que el actual candidato a gobernador y candidato a la reelección, Fernando Camacho, es su aliado político.

“No estamos haciendo campaña política, estamos en un ejercicio pleno de gestión”, señaló Barrientos.

Según la Viceministra, la política del 50-50 es una “política que beneficia a todos los bolivianos” y recordó que fue una propuesta realizada por Paz desde su campaña electoral de cara a las elecciones generales.

“No es una cosa que se le ha ocurrido. Es el ejercicio de una política sana, de conocer el mal que le hace centralismo al país sin excepción”, señaló.

Acotó que el Gobierno busca trabajar “con todos” y sin ver “colores políticos”. “Nuestro llamado es unificar al país”, cerró.

El lunes, en una conferencia conjunta con Fernando Camacho, Paz anunció que junto a su Gabinete, en sesión que se realiza en Santa Cruz, dio inicio a la “fase técnica” del “50-50” – política referida a la repartición igualitaria de recursos entre el nivel central del Estado y las regiones-.

“Hoy iniciamos junto al gabinete la fase técnica del 50-50, una decisión histórica y estructural para ordenar el Estado, eliminar la burocracia centralista y lograr más equidad mediante mesas sectoriales transparentes”, informó el Jefe de Estado.

Paz señaló que el proceso “busca construir un paquete de leyes robusto con responsabilidad fiscal que trascienda lo electoral, distribuyendo responsabilidades con reglas claras”.

“El objetivo es que los recursos lleguen al ciudadano para la salud, educación y para potenciar sus capacidades productivas”, acotó.

Paz explicó que para construir la propuesta del 50–50 se requiere la participación de todos los sectores: productivos, sociales, legislativos, gobiernos subnacionales y quienes resulten electos en las próximas elecciones.

“Cada región tiene sus particularidades; cada territorio, realidades distintas. Todas las propuestas serán escuchadas, siempre que estén alineadas al espíritu del 50–50, sin importar la fuerza política”, aclaró.

El mandatario destacó que la iniciativa del 50–50 se ha convertido en una bandera regional enfocada en la construcción, profundización de la autonomía y desarrollo hacia mejores días, mediante un Estado más eficiente en la prestación de servicios y la agilidad administrativa.

“El 50–50 no es una consigna, es una decisión estructural. Es una medida para lograr más equidad y eficiencia con la gente. El objetivo final administrativo es mejorar la vida de las personas y fomentar la producción”, explicó.

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