El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, informó que los equipos técnicos de siete gobernaciones, el Viceministerio de Autonomías y esa Cartera de Estado armaron una “hoja de ruta” para avanzar hacia el 50-50 y espera que el documento sea aprobado en la reunión que sostendrán este miércoles el presidente del Estado, Rodrigo Paz, y los nueve gobernadores del país.
En conferencia de prensa, Espinoza afirmó que el documento marca la “ruta crítica para la implementación del 50-50” y está basada en cuatro puntos:
Condicionalidad del gasto: Espinoza señaló que durante varias gestiones anteriores se ha obligado a las gobernaciones a llevar adelante gastos con sus propios recursos sin dar posibilidades de que puedan destinarlo “a donde quieran hacerlo”. Puso como ejemplo el bono de vacunación o el pago de predarios, situación que se tiene que “desmontar”.
Criterios de distribución de los ingresos: El Ministro señaló que si bien el mayor criterio hoy en día para la distribución de recursos es la población, también se tiene que tener un “contra balance”. “Hay gobernaciones y alcaldías que hacen esfuerzos para recaudar más, y eso tiene que ser premiado”, señaló.
Mecanismos de alivio de deuda: Espinoza afirmó que el 50-50 no es solo un problema de redistribución de ingresos, sino que “tiene que ver que en los últimos años la mala gestión ha llevado a un sobrendeudamiento de casi todos los gobiernos subnacionales, eso hace que afronten una situación de iliquidez, el servicio de duda les come sus ingresos”. Afirmó que se coincidió en la necesidad de ejecutar un programa para reordenar esas deudas.
Revisar y desmontar la arquitectura legal y normativa que ha profundizado el centralismo: El Ministro señaló que durante años, la “mal llamada Ley de Autonomías” ha ido construyendo “capa sobre capa de regulación que ha ido restringiendo las libertades presupuestarias, las capacidad de gobernaciones y alcaldías”. “Se tiene que revisar, habrá que abrogar o modificar leyes, decretos y leyes departamentales”, anticipó.
Espinoza, finalmente, dejó en claro que el 50-50 “no se puede dar de la noche a la mañana” y enfatizó que “es un proceso del que el gobierno está comprometido”.