El alcalde de La Paz, César Dockweiler, instó al sector panificador de la zona Sur a instalar una mesa de diálogo antes de aplicar el incremento del precio del pan de batalla a Bs 1, medida que rige desde este lunes y que fue asumida de manera unilateral, sin consenso con las autoridades municipales, y así evitar el consiguiente impacto en la economía de las familias paceñas.
Dockweiler exhortó a abrir un espacio de diálogo para analizar la estructura de costos de producción, evaluar el impacto del incremento de los insumos y buscar alternativas conjuntas que eviten afectar el bolsillo de los vecinos y el consumo de este alimento de primera necesidad.
“La invitación a los compañeros panificadores es que busquemos la mesa de diálogo. No resuelvan todavía el precio, evitemos los problemas y conversemos durante esta semana. Evaluaremos su estructura de costos, nosotros también les presentaremos la que tenemos y hablaremos con el Gobierno Nacional para buscar mecanismos que eviten afectar el consumo y la producción del pan”, manifestó la autoridad edil.
Dockweiler reconoció que el incremento de los costos de los combustibles y de otros insumos ha generado una presión económica en distintos sectores, situación que también repercute en la elaboración del pan. Sin embargo, remarcó que estos factores deben ser analizados de manera responsable y coordinada, considerando las consecuencias que un aumento puede tener en la economía cotidiana de la población.
Asimismo, recordó que el precio del pan de batalla está sujeto a la regulación del Viceministerio de Defensa del Consumidor, instancia del Gobierno Nacional competente en esta materia. En tanto, el Gobierno Municipal realiza labores de supervisión relacionadas con la distribución, el peso y la calidad del producto, en el marco de sus atribuciones.
“El tema del pan, así como el de los pasajes del transporte público, no puede ser incrementado unilateralmente. No es lo mismo una torta, un queque o una empanada que el pan de batalla. Este último está regulado y, por tanto, los panificadores no pueden incrementar su precio unilateralmente”, enfatizó el alcalde.
La autoridad sostuvo que la búsqueda de soluciones requiere la participación tanto del sector panificador como del Gobierno Municipal y del Gobierno Nacional, a fin de revisar los factores que inciden en los costos de producción. En ese marco, planteó evaluar el mecanismo de provisión de harina a precio subvencionado, así como el costo de los demás insumos utilizados en la elaboración del pan.
El objetivo, explicó, es identificar alternativas que permitan responder a las necesidades del sector productivo sin trasladar automáticamente el incremento de los costos a los consumidores, especialmente a las familias que destinan una parte importante de sus ingresos a la compra de alimentos básicos.