La semana pasada, el exministro de Gobierno, Carlos Eduardo del Castillo, habló de Sebastián Marset y afirmó que la asignatura pendiente de su gestión al frente de esa Cartera de Estado fue no haber podido lograr aprehender al narcotraficante uruguayo.
“Esa fue mi asignatura pendiente, no poder lograr la aprehensión durante mi gestión”, aseveró en entrevista con O-Stream, el canal digital del portal Oxígeno.
No obstante, aseguró que todo el trabajo operativo e investigativo que realizó la Policía durante su gestión como Ministro de Gobierno “ayudó a la aprehensión” de Marset y la desarticulación de toda su organización criminal.
Como ejemplo, señaló que los policías que participaron de la aprehensión del narcotraficante uruguayo fueron los mismos que trabajó con él en el pasado.
Reveló que, incluso, cuando era Ministro logró contactarse con el abogado de Marset para tratar de convencerlo que se entregue en Bolivia, señalando que las penas por narcotráfico en el país son menores en comparación a otros estados.
“Logramos incluso contactarnos con el abogado de él (Marset) y decirle que las penas en Bolivia son más beneficiosas, aquí una pena de narcotráfico vale de 8 a 12 años, en otros va de 20 a 50 años, que se declare culpable, que vuelva a Bolivia, aquí va a ser sentenciado. No lo logramos”, lamentó.
Aún así, afirmó que logró concretar intercambio de información con otros países, lo que permitió ir debilitando el entorno de Marset paulatinamente.
Empero, reconoció quela Inteligencia de la Policía falló al momento de hacer el restraeo de una de las propiedades donde se encontraba Marset años atrás, dado que hizo descubrir su rastreo mediante drones, lo que generó que falle un megaoperativo policial y posibilitó que el narcotraficante uruguayo escape del país.
“Marset sabia más de inteligencia, eso lo demuestra la información (…) Falló la inteligencia de la policía boliviana”, señaló.
Finalmente, Del Castillo señaló que Marset habría vuelto al país entre septiembre y octubre del 2025. Fue finalmente aprehendido en marzo de 2026, durante el Gobierno de Rodrigo Paz y colaboración de la DEA norteamericana.
Eduardo del Castillo, ahora, es buscado por la Policía después de que se difundiera un audio en el que presuntamente se escucha al narcotraficante Sebastián Marset señalar que pagó hasta $us 500 mil al exministro para que lo deje “trabajar tranquilo” en el país, gracias a una intermediación de Roger Mariaca.