A través de las redes sociales, la Vicepresidencia del Estado y el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, entraron en polémica por la reunión que se llevó adelante el jueves, a iniciativa del vicepresidente Edmand Lara, referido a la situación judicial del país.
A la reunión, no asistió Saucedo ni ninguno de los presidentes de las instituciones que componen el Órgano Judicial; tampoco el jefe de Estado, Rodrigo Paz. La ausencia fue duramente criticada por Lara, quien señaló que la reunión sirvió para que la mayoría de las bancadas que componen el Legislativo – a excepción de la Alianza Unidad de Samuel Doria Medina- firmen un pacto para rechazar el proyecto de Ley que pretende que Paz designe a los magistrados interinos del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) y del TSJ hasta que se completen las Elecciones Judiciales.
Aunque el tema parecía haber quedado ahí, este viernes el Presidente del TSJ sorprendió con un mensaje en sus cuentas en las redes sociales en las que criticó las formas en las que se manejó la organización para el encuentro de la Vicepresidencia.
Sin mencionarlo directamente, Saucedo criticó que se lo haya “convocado” a la reunión y no se lo haya “invitado”.
“Hay una gran diferencia entre INVITAR y CONVOCAR. Convocás a tus afiliados, a tus subalternos, a tus dependientes. A los que no son parte de tu estructura organizacional, los tenés que INVITAR” (sic), señaló.
La repuesta de la vicepresidencia no se dejó esperar y señaló que “Hay una diferencia aún más importante que la semántica: ejercer las atribuciones que la Constitución confiere”.
“Cuando el Presidente Nato de la Asamblea Legislativa promueve el diálogo entre Órganos del Estado para atender una demanda institucional de la justicia, no lo hace desde una relación de subordinación, sino desde su deber constitucional de articular y preservar el funcionamiento del Estado”, señaló la Vicepresidencia.
Y añadió: “Quien entiende el valor de las instituciones sabe que, en democracia, las formas importan; pero más importante aún es la voluntad de construir soluciones en beneficio del pueblo boliviano”.
La reunión convocada por Lara se dio en un contexto que estaba marcado por las amenazas del Órgano Judicial de entrar en un paro en demanda de que el Ejecutivo le otorgue un mayor presupuesto, entre otros pedidos.
Las advertencias, sin embargo, fueron congeladas después de que el Ejecutivo lograra entablar el diálogo con las cabezas del poder judicial.