El proyecto de Ley de Cuidados Paliativos, Muerte Digna y Eutanasia quedó sin tratamiento en la Comisión de Constitución, Legislación y Sistema Electoral de la Cámara de Diputados, luego de que fundaciones provida e iglesias solicitaran socializar la propuesta antes de su debate.
El diputado proyectista Diego Brañez explicó que la comisión suspendió el tratamiento después de recibir solicitudes de organizaciones que plantearon la necesidad de socializar el proyecto.
“El proyecto de ley lamentablemente lo han suspendido. (…) Llegaron algunas notas, no pasaban de más de cinco notas de fundaciones y de iglesias provida que querían que primero se socialice la ley”, dijo.
El Diputado defendió la iniciativa y señaló que su alcance no se limita a regular la eutanasia, sino que también busca garantizar cuidados paliativos gratuitos y de calidad para personas con enfermedades terminales.
Según explicó, alrededor del 80% de la propuesta coincide con planteamientos de la Iglesia en materia de atención paliativa.
“Lo único que nosotros pedimos es respeto a las personas, a su fe, que vivan según sus creencias y que no obliguen a las otras personas a seguir sufriendo solamente por esa fe que ellos tienen”, manifestó el legislador.
La propuesta plantea que las personas adultas con enfermedades terminales puedan solicitar la eutanasia de manera voluntaria, bajo condiciones médicas y legales específicas, incluida la evaluación de una junta médica y otros profesionales.
También contempla que el procedimiento sea gratuito y que la persona pueda desistir de su decisión hasta antes de su realización.
Tras la suspensión, Brañez anunció que intentará modificar el orden del día para conseguir que el proyecto sea tratado antes de que concluya la actual gestión legislativa. Si no logra ese objetivo, adelantó que presentará nuevamente la iniciativa en los primeros días de noviembre, una vez conformadas las nuevas directivas y comisiones.
La postergación se produce mientras Aldrin Ichuta, un joven de El Alto que padece cáncer, insiste en que la norma sea tratada con prontitud.
La posición de la Iglesia
Semanas atrás, la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), a través de un pronunciamiento público, rechazó el Proyecto de Ley que busca “legalizar o normalizar la eutanasia” y, en su lugar, pidió promover el acceso a los cuidados paliativos para la población más necesitada.
“La Iglesia, fiel al Evangelio de Jesucristo, dirige una palabra de esperanza y cercanía al Pueblo de Dios que peregrina en Bolivia, recordando la profunda trascendencia humana y espiritual de la dignidad del ser humano y el valor de la vida, rechazando la eutanasia y reafirmando su compromiso de servicio y acompañamiento a través de un trato digno y fraterno a todo enfermo”, señala la CEB.
En ese sentido, alertó que legalizar o normalizar la eutanasia “debilita el tejido social y presiona, de forma directa o indirecta, a los más enfermos, ancianos y vulnerables, haciéndoles sentir que su vida ha perdido valor”.
“Una sociedad se mide por cómo trata a sus miembros más débiles, no por cómo se deshace de ellos”, señala el texto.
La Iglesia, asimismo, reafirmó las “cuestiones fundamentales por las cuales defiende incansablemente el valor de la vida en todas sus etapas, desde la concepción hasta su fase terminal” y recordó que “la vida es un don sagrado de Dios” y no una “propiedad de la que podamos disponer nosotros”.
“Dios es el Creador y Señor, por ello, nadie tiene el derecho de poner fin de manera deliberada a su propia existencia o a la de un hermano frágil”, afirmó.
El debate en Bolivia se abrió a raíz de los pedidos de Aldrin, quien, desde una cama de hospital, solicita la aprobación de la norma ante los intensos dolores que enfrenta por el osteosarcoma que padece desde 2023. De acuerdo con los testimonios que compartió en sus videos de TikTok, la enfermedad le ha provocado pérdida de sensibilidad en la mitad del cuerpo y dificultades para hablar.
En esa línea, la CEB señaló que “la verdadera compasión no consiste en provocar la muerte: el dolor, la enfermedad y la cercanía de la muerte nos conmueve profundamente, pero, la auténtica compasión no radica en apresurar la muerte, sino en “sentir con” el otro. La verdadera respuesta al sufrimiento es el amor, el acompañamiento y el cuidado, nunca el descarte de quien podría ser considerado una «carga»”.
“No hay enfermos que no puedan ser acompañados y cuidados: Aunque la curación médica no siempre sea posible, el cuidado y el acompañamiento humano, espiritual y sanitario lo son hasta el último suspiro”, señala el comunicado de la Iglesia.
En ese contexto, la Conferencia Episcopal Boliviana pidió que, en lugar de debatir si se legaliza la eutanasia, se luche por garantizar el acceso a los cuidados paliativos para la sociedad más vulnerable y necesitada.
“La Iglesia opta firmemente por la promoción y el acceso a los cuidados paliativos, que alivian eficazmente el dolor físico, respetan el proceso natural de la muerte y cubren las necesidades emocionales y espirituales del enfermo y de su familia. Por eso hacemos un llamado a las autoridades públicas, para que los cuidados paliativos sean accesibles a los que más lo necesitan”, afirma.
Finalmente, la Iglesia exhortó a la población a “ser artesanos de la vida y de la esperanza, a no dejar solas a las familias que atraviesan el dolor de un enfermo terminal, y a dar testimonio, con nuestra caridad, de que cada vida humana es inmensamente valiosa a los ojos de Dios”.