Evo Morales no asistirá a la apertura del juicio en su contra convocada por el Tribunal de Sentencia Penal, Anticorrupción y Contra la Violencia de Tarija. El expresidente es acusado por el delito de trata y tráfico de personas con agravante.
El abogado del dirigente cocalero, Nelson Cox, afirmó que se presentará un memorial ante el Tribunal alegando que “no tiene razón de ser que se instale el juicio”, debido a que, aseguró no se dio el derecho a la defensa a Morales y no prevalece “el testimonio de la supuesta víctima” que no dio el aval para hacer la denuncia.
Según el jurista, el caso contra Morales está “armado” y es usado por el Gobierno para tratar de desviar la atención de los problemas que atraviesa el país.
“Es un proceso armado para distraer la molestia del pueblo”, afirmó.
En ese sentido, aseveró que Morales no asistirá al juicio ya que carece de garantías. Además, también cuestionó la consistencia de la acusación y aseguró que el proceso “carece de sustento”, argumentando que la presunta víctima habría presentado al menos seis memoriales en los que niega los hechos que se le atribuyen al exmandatario.
Entretanto, a través de sus cuentas en las redes sociales, Morales aseguró ser víctima de una “guerra jurídica” y acusó al Gobierno de buscar utilizarlo para “tapar su desastrosa y corrupta gestión y su tremenda reprobación nacional”.
“Para tapar su desastrosa y corrupta gestión; y su tremenda reprobación nacional, el gobierno ejecuta en mi contra una brutal persecución judicial y mediática con causas armadas para aniquilarme moral y físicamente; como en todos los casos de lawfare (guerra jurídica), presume mi culpabilidad y me condena sin el Debido Proceso que manda la Constitución Política del Estado”, señaló.
Asimismo, aseveró que hace años que es acusado de corrupción y hasta narcotráfico sin que se le comprobaran esos delitos y por eso ahora “inventan acusaciones” en su contra.
En ese marco, afirmó que no busca “impunidad” y pidió “que mis acusadores demuestren -con pruebas legales y reales- los presuntos delitos que cometí”.
“Pido una justicia imparcial, honesta, objetiva y autónoma del poder político. Podrán acusarme sin pruebas, insultarme, amenazarme, discriminarme, descuartizarme y matarme, pero no acallarán al pueblo organizado, combativo e indignado ante un gobierno de los ricos, de neocolonialistas y vendepatrias”, acotó.
Finalmente, hizo referencia al anuncio del Gobierno respecto a pedir información de Estados Unidos para verificar su presunta vinculación con el narcotráfico y afirmó que la administración de Rodrigo Paz se somete a Trump para inventarle pruebas.
“No tiene vergüenza de su sometimiento a EEUU pidiendo informes falsos y clamando a Trump que invada violentamente Bolivia para aniquilar a los líderes populares, indígenas, sindicalistas y ciudadanos antiimperialistas”, cerró.
Según informó el periódico El País, el Tribunal de Sentencia Penal, Anticorrupción y Contra la Violencia hacia las Mujeres Primero de la Capital emitió el auto de apertura del juicio que fija la audiencia para el lunes a las 8:30 horas en la modalidad presencial en la sala de audiencias del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ).
Ya el pasado 27 de abril, la Fiscalía Departamental de Tarija informó que se notificó por edicto a Evo Morales para el juicio por el caso de trata y tráfico de personas que se sigue en su contra.
El fiscal departamental José Mogro explicó que Morales, mediante su abogado, presentó un apersonamiento ante el tribunal del caso, indicando un domicilio en el Trópico de Cochabamba, pero al no haber podido ser encontrado, se dispuso publicar el edicto mediante la prensa.
Morales tiene una orden de aprehensión en su contra por el delito de trata y tráfico de personas, acusado de haber mantenido una relación y haber embarazado a una joven menor de edad años atrás.
El proceso fue iniciado por la Fiscalía Departamental de Tarija y para evitar su aprehensión Morales está atrincherado en el Trópico de Cochabamba desde 2024, protegido por una “seguridad sindical” formada por sus seguidores.