El vicepresidente del Estado, Edmand Lara, acudió a declarar ante la Fiscalía por la denuncia que presentó en contra del exministro de Economía, Gabriel Espinoza, por presuntas irregularidades relacionadas con la adquisición de una vagoneta Audi Q4 e-tron, su valoración consignada en la documentación notarial y su posterior declaración de bienes y rentas.
En contacto con la prensa, Lara señaló que en la oportunidad ratificó su denuncia y pidió que también sea citado a declarar no solo Espinoza, sino quien le vendió el auto y la notaria que certificó su declaración jurada.
Inicialmente, la denuncia era por falsedad ideológica y uso de instrumento falsificado, pero hoy señaló que también hay delitos de omisión de la declaración jurada e incumplimiento de deberes.
“El exministro todavía no ha declarado, esperamos que declare en los próximos días. Ha quedao demostrado que el omite en su declaración jurada. Él adquiere el vehículo en abril y en junio, cuando hace su declaración jurada, no lo declara”, señaló.
Además afirmó que se demostró que mintió respecto al monto del vehículo para pagar menos impuestos.
“Va a ser difícil para el exministro desvirtuar, esperamos que no lo proteja. Aunque tenga amistad con el Presidente tiene que responder, ser procesado y sancionado como corresponde”, afirmó.
La denuncia sostiene que el exministro de Economía informó públicamente que el valor del auto que maneja, de forma privada, es de 350 mil bolivianos; sin embargo, el “vehículo fue protocolizado mediante el Testimonio de Escritura Pública N.º 1685/2026, de fecha 30 de abril de 2026, con un valor de Bs 50.000”.
Asimismo, el documento señala que el 29 de junio de 2026, en su Declaración Jurada de Bienes y Rentas ante la Contraloría General del Estado, Espinoza declaró activos por Bs 9.367, “sin registrar el vehículo adquirido aproximadamente dos meses antes”.
La denuncia incorpora como elementos de convicción el testimonio notarial, el extracto oficial de la declaración patrimonial y registros de declaraciones públicas realizadas por el denunciado, según informó la Vicepresidencia del Estado.
En su denuncia, Lara solicita que se realicen las investigaciones necesarias, incluyendo un análisis financiero y patrimonial por parte de la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) y la verificación de los aspectos tributarios vinculados a la transferencia del vehículo.
Tras conocerse la polémica, Espinoza confirmó que adquirió el automóvil por un costo de 350 mil bolivianos. Según explicó, fue pagado con recursos provenientes de la venta de su anterior automóvil y un crédito bancario.
Además, a través de comunicados, denunció que existe una “narrativa de desprestigio” y negó que exista una evasión tributaria de su parte.
“Una observación inicial relacionada con la adquisición de mi vehículo está siendo utilizada para formular acusaciones sucesivas, extender los cuestionamientos hacia aspectos personales y familiares e instalar una narrativa de desprestigio”, señaló Espinoza.
En ese sentido, Espinoza negó alguna evasión u omisión de impuestos. Según señaló, el pago de impuestos a la transferencia debe ser realizado por el vendedor. En ese sentido, afirma que ese tributo fue cancelado y no se le puede atribuir ningún impuesto omitido, aunque el cálculo no fue realizado sobre los 350 mil bolivianos que se pagó por el motorizado.
“No existe un impuesto omitido como consecuencia de esta operación, que me sea atribuible”, señala Espinoza.
Además, Espinoza reconoció que en el documento de transferencia de su vehículo se consignó por “error” un monto de Bs 50.000, cuando el costo real del motorizado fue de Bs 350.000, y afirmó que solicitó su rectificación. “Identificado el error, solicité inmediatamente su rectificación, por lo cual el importador deberá realizar las gestiones necesarias en las instancias que corresponda”, explicó