El canciller del Estado boliviano, Fernando Aramayo, dio detalles de la propuesta que presentará, en representación del país, en el Foro Económico Mundial de Davos y afirmó que la misma proyectará a Bolivia como un actor responsable en la transición energética global, desde una lógica de corresponsabilidad entre Estados, sector privado y comunidad internacional.
Según el reporte del canal estatal, la propuesta que presentará en Suiza tiene tres compromisos estratégicos:
- Reactivación de cadenas de valor estratégicas, particularmente aquellas vinculadas a la transición energética, con énfasis en la transferencia tecnológica efectiva, el desarrollo industrial local y la generación de valor agregado, superando esquemas extractivos tradicionales.
- Creación de mecanismos financieros innovadores que reconozcan y remuneren adecuadamente los servicios ecosistémicos, la estabilidad social y la provisión de energía limpia, segura y sostenible, incorporando criterios de justicia climática y responsabilidad compartida.
- Consolidación de una alianza público-privada para la formación técnica y científica, orientada a conectar educación, innovación y empleo de alta productividad en sectores clave como energías renovables, almacenamiento energético, redes inteligentes y eficiencia energética, fortaleciendo capacidades nacionales y regionales.
Explicó que la propuesta boliviana se sustenta en reglas claras, estándares ambientales y sociales verificables y sistemas de evaluación de impacto medible y transparente, alineados con las mejores prácticas internacionales y con los objetivos de desarrollo sostenible.
“Con esta agenda, Bolivia reafirma en Davos 2026 su voluntad de integrarse activamente a las soluciones globales, aportando estabilidad, recursos estratégicos, capital humano y visión de largo plazo, y posicionándose como un socio confiable en la construcción de un modelo de desarrollo más equilibrado, inclusivo y sostenible”, señala el informe.
En Davos, Suiza, se desarrolla una nueva edición del Foro Económico Mundial 2026, el principal espacio de convergencia entre líderes políticos, responsables de la política económica, organismos multilaterales, banca internacional y corporaciones globales, en un contexto marcado por la desaceleración económica, la fragmentación geopolítica y la urgencia de acelerar la transición energética sin profundizar las desigualdades.
La agenda de Davos 2026 se estructura en torno a cinco ejes estratégicos: La reconfiguración del crecimiento global; la seguridad energética y climática; la gobernanza de la innovación y la inteligencia artificial; la resiliencia de las cadenas de suministro; y la necesidad de nuevos pactos sociales que aseguren estabilidad, empleo y cohesión social.