Tras la firma del acuerdo con el Gobierno, el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, afirmó que su institución levantará todas sus medidas de presión; sin embargo, eso no implica el desbloqueo de las carreteras puesto que es la Federación de Campesinos de La Paz la que impulsa esa radical medida.
De hecho, Argollo no especificó que el levantamiento de las medidas implique el desbloqueo e, hizo un llamado a los campesinos a que también puedan acceder al diálogo con el Gobierno y coadyuven en la “pacificación del país”.
“Les digo de manera muy fraterna, acudamos al diálogo, no permitamos que el país sufra más (…) A nuestros afiliados, con el respeto a nuestros hermanos de las 20 provincias, a partir de ese momento se está levantando las medidas de presión a nivel nacional”, afirmó.
En ese sentido, el máximo dirigente cobista exhortó a los campesinos de las 20 provincias de La Paz a “poder sumarse a la pacificación del país”.
Argollo, en esa línea, especificó que el acuerdo da un plazo de 90 días al Gobierno ara el cumplimiento total de lo definido y enfatizó que “la pelota está en manos” de las autoridades.
Finalmente, el Secretario Ejecutivo de la COB pidió disculpas a la población que “no ha entendido” el motivo de su “lucha”, pero afirmó que los 50 días de movilizaciones “no fue en vano” ya que, dijo, se logró “hacer prevalecer el derecho a la tierra, la protección a la Constitución Política del Estado y que las leyes y decretos sean consultados con el pueblo”. “Es una gran ganancia”, sentenció.
En el acto en el que se firmó el acuerdo, Argollo ya había adelantado que como parte del acuerdo el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, comprometió trabajar en “la situación de nuestros compañeros detenidos”.
Además, señaló que el miércoles iniciarán las mesas de trabajo “y vamos a diferenciar sector por sector para que podamos empezar a observar las necesidades de cada sector”.
Finalmente, especificó que la COB pidió al Gobierno consensuar todas las decisiones del Legislativo y el Ejecutivo que impliquen a los recursos naturales del país o a las empresas estratégicas.
“No queremos ser pate del Gobierno, queremos participar en las decisiones estructurales que se presenta en el país”, afirmó.