El alcalde de La Paz, César Dockweiler, presentó la noche del lunes datos sobre el costo del servicio de aseo urbano y planteó la necesidad de analizar alternativas que permitan garantizar su sostenibilidad financiera sin afectar la capacidad de inversión del municipio en salud, educación e infraestructura.
La autoridad explicó que, de cada 100 bolivianos que el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz destina a servicios para la ciudadanía, aproximadamente 57 bolivianos se utilizan en el barrido, recolección, transporte y disposición final de residuos sólidos. Esta estructura de gasto, señaló, genera una fuerte presión sobre las finanzas municipales y reduce los recursos disponibles para atender otras necesidades de la población.
Al encuentro realizado en instalaciones del ex cine 6 de agosto, asistieron presidentes de las diferentes juntas vecinales de los macrodistritos que tiene la ciudad de La Paz, además de control social, subalcaldes y directores del municipio.
De acuerdo con la información expuesta durante el encuentro con dirigentes vecinales, el municipio destina alrededor de 224,7 millones de bolivianos anuales al manejo de residuos sólidos, equivalente a un promedio aproximado de 297 bolivianos por habitante.
Sin embargo, la tasa de aseo urbano que los ciudadanos pagan mediante sus facturas de electricidad representa únicamente cerca del 19% del costo total, es decir, alrededor de 40 millones de bolivianos. El 81% restante debe ser subvencionado con recursos propios del Gobierno Municipal, situación que, según la autoridad, profundiza el déficit financiero de la comuna.
“Son 240 millones de bolivianos los que se destinan para el tema del recojo, transporte y disposición final del relleno sanitario. De esos, los vecinos aportan a través de la tasa de aseo alrededor del 20%; estamos hablando de 40 millones de bolivianos. Hay un hueco que está siendo cubierto por el Gobierno Municipal, pero ese hueco ya es insostenible porque en este momento hay un déficit”, explicó Dockweiler.
El alcalde también contrastó el costo del servicio de residuos con otras prestaciones municipales. Señaló que el funcionamiento anual de los cinco hospitales municipales demanda aproximadamente 136 millones de bolivianos, mientras que el contrato principal de recojo de basura representa alrededor de 185 millones de bolivianos al año.
Esta diferencia, sostuvo, evidencia la necesidad de revisar la estructura de financiamiento del servicio y encontrar un equilibrio que permita garantizar la continuidad y calidad del aseo urbano, al mismo tiempo que se preservan recursos para otras prioridades de la ciudad.
A esta situación se suman las presiones derivadas de los recientes decretos nacionales relacionados con el incremento salarial y la variación del precio del diésel, factores que inciden directamente en los costos operativos del servicio y generan la necesidad de evaluar mecanismos de actualización contractual.
En ese contexto, el Alcalde planteó a las organizaciones vecinales la posibilidad de analizar de manera conjunta una actualización proporcional de la tasa de aseo urbano o la aplicación de un mecanismo de indexación automática a las Unidades de Fomento de Vivienda (UFV), como alternativas para reducir la brecha entre el costo real del servicio y los ingresos que genera la tasa.
Dockweiler remarcó que la propuesta no busca imponer una decisión, sino abrir un proceso de socialización y diálogo con los vecinos, de manera que cualquier modificación pueda ser analizada con información clara sobre los costos del servicio y sus efectos sobre las finanzas municipales.
El encuentro fue enriquecido por diferentes propuestas de los representantes vecinales, mismas que serán analizadas por el Gobierno Municipal para encontrar un punto de equilibrio que no afecte el bolsillo de las familias paceñas.