Cumplido el segundo día desde que el presidente Rodrigo Paz decretó el Estado de Excepción, hasta cerca de las 21:00 del miércoles los bloqueos en Bolivia se redujeron a 12 y ninguno de ellos está dentro del departamento de La Paz.
El reporte de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) da cuenta que la mayoría de los bloqueos afectan al departamento de Cochabamba.
La mayoría de los puntos de bloqueo están en el sector del Trópico de Cochabamba, bastión del expresidente Evo Morales.
Empero, hay otros que están en los límites entre Cochabamba y Oruro y entre Cochabamba y Santa Cruz.
Al respecto, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó este domingo que las carreteras La Paz–Oruro y La Paz–Desaguadero se encuentran expeditas tras los operativos de desbloqueo ejecutados por efectivos militares y policiales, y pidió a los municipios colaborar con maquinaria pesada para acelerar la limpieza de las vías.
“La Paz–Oruro y la ruta La Paz–Desaguadero están expeditas ambas. Ha sido un trabajo coordinado desde tempranas horas de la mañana”, afirmó la autoridad, en conferencia de prensa desde Oruro.
Explicó que el operativo se realizó con tres columnas desplazadas hacia Desaguadero, desde La Paz hacia Oruro y desde Oruro hacia La Paz, lo que permitió consolidar la apertura de ambas rutas estratégicas para el occidente del país.
Justiniano destacó que la habilitación de las carreteras permitió el paso de camiones, cisternas y otros vehículos que permanecieron retenidos durante más de 50 días por los bloqueos.
A través de un mensaje publicado en la madrugada de este sábado, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, decretó el Estado de Excepción en todo el territorio nacional.
En un extenso mensaje, en el que dio todas sus justificaciones, Paz señaló que tomó la decisión junto al Gobierno tras haber agotado las vías del diálogo y ante un “intento de golpe de Estado” llevado adelante, dijo, por el “narcoterrorismo”.
Especificó que el objetivo del Estado de Excepción no es el de restringir la vida de la población, sino el de devolverle la libertad tras 51 días de bloqueo.
En ese sentido, señaló que instruyó a la Policía y las Fuerzas Armadas ejecutar todas las acciones necesarias para desbloquear las carreteras y restablecer el libre tránsito en el país.
Además, se dirigió a los sectores que mantienen los bloqueos y les advirtió que “aún están a tiempo de desistir voluntariamente”.
El Estado de Excepción se da después de que el Gobierno firmara un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) para “pacificar” el país; sin embargo, el convenio fue rechazado por los campesinos de La Paz y los evistas, quienes señalaron que mantendrás sus bloqueos exigiendo la renuncia de Rodrigo Paz.