A partir de este lunes, el puente aéreo habilitado para abastecer de carne de pollo a las ciudades de La Paz y El Alto contará con el apoyo de un avión Hércules de la República de Chile y de la Embajada de Estados Unidos, que contribuirá con combustible de aviación para reducir los costos operativos del transporte y facilitar una disminución en el precio final del producto.
Según información del Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, la incorporación de ambos apoyos busca fortalecer las operaciones logísticas destinadas a garantizar el abastecimiento de uno de los alimentos de mayor consumo en el país, en medio de las dificultades generadas por los bloqueos en distintas rutas.
Como parte de estas acciones, un avión Hércules de Argentina arribó este domingo a la ciudad de El Alto con 12 toneladas de carne de pollo, carga que será distribuida a través de los centros de comercialización de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa).
En ese contexto, el ministerio destacó que la aeronave chilena que aterrizó en pasadas horas al país incrementará la capacidad de transporte aéreo y reforzará el trabajo que actualmente desarrollan Bolivia y Argentina para trasladar el producto hacia los mercados paceños.
A la operación se sumará el apoyo de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, mediante la provisión de combustible de aviación, una medida orientada a reducir los costos de flete y aliviar el precio de venta de la carne de pollo para los consumidores.
Las autoridades señalaron que el puente aéreo continuará operando mientras persistan las dificultades para el transporte terrestre.
En paralelo, Emapa mantendrá la distribución directa del producto mediante sus centros de acopio y unidades móviles en distintos sectores de La Paz y El Alto.
Este domingo se cumplen 45 días de bloqueo de carreteras y movilizaciones que llevan adelante distintos sectores, a la cabeza de la Central Obrera Boliviana (COB), exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los bloqueos han generado un desabastecimiento de combustible, medicamentos y alimentos principalmente en el departamento de La Paz, con más fuerza en la Sede de Gobierno y El Alto.
Entretanto, el Gobierno señaló que insistirá en el diálogo y no se puso plazos para decretar un estado de excepción, como piden diversos sectores afectados por las movilizaciones.