En el acto en el que promulgó la Ley que regula los Estados de Excepción en el país, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, llamó a la Policía y las Fuerzas Armadas a ejecutar el plan que, dijo, ya está diseñado para “volver a la normalidad”; no obstante, reiteró su llamado al diálogo a las organizaciones que demandas “legítimas”.
En su discurso, Paz se dirigió directamente a la Policía y las FFAA y les señaló que “bajo la Constitución, el mandato del Parlamento en Ley, promulgada por el Presidente, hoy tienen la responsabilidad de cuidar nuestro futuro”.
“Tienen que actuar con firmeza, con profesionalismo, respetando los Derechos Humanos, pero sobre todo respetando nuestra Constitución Política del Estado”, señaló.
En ese sentido, el Jefe de Estado aseveró que la Ley “permite llevar adelante el plan que ya hemos diseñado”.
“Bolivia tiene un plan y lo vamos a ir cumpliendo. Tenemos que retomar la normalidad para que nuestra economía crezca”, señaló.
Y aseveró que la patria “confía en su misión histórica de defender la democracia”.
Empero, el Jefe de Estado reiteró que el Gobierno mantiene la voluntad de diálogo con las organizaciones que, dijo, tienen demandas legítimas.
“Nuestra mano está extendida para seguir siempre en el diálogo”, aseveró.
Empero, Paz señaló que ya atendió las demandas de diversos sectores, pero al momento del acuerdo los acercamientos se frustran debido a “infiltrados” que rompen la “conducta sindical”. Por eso, pidió a las organizaciones “cuidarse” de los “infiltrados y los violentos”.
“A los violentos, a los narcoterroristas, así como cayó (el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset), sus días están contados y vamos a hacer cumplir lo que manda la Constitución y la Ley”, advirtió.
La Ley que regula los Estados de Excepción fue sancionada el fin de semana por el Legislativo y busca “garantizar la conservación del orden público interno, la vigencia de los derechos fundamentales establecidos en la Constitución Política del Estado (CPE) y la protección de la ciudadanía, ante amenazas externas, conmociones internas o desastres naturales”.
Este lunes se cumplen 39 días de bloqueo de carreteras y movilizaciones que llevan adelante distintos sectores, a la cabeza de la Central Obrera Boliviana (COB), exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los bloqueos han generado un desabastecimiento de combustible, medicamentos y alimentos principalmente en el departamento de La Paz, con más fuerza en la Sede de Gobierno y El Alto.