El cabildo llevado adelante en El Alto por las juntas vecinales de esa urbe, más la Central Obrera Boliviana (COB), rechazó cualquier posibilidad de ir al diálogo con el Gobierno y ratificó que su exigencia es la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Asimismo, en el cabildo se resolvió exigir el cese de la represión durante los conflictos sociales, la liberación de dirigentes aprehendidos en las recientes jornadas de protestas y la demanda de medidas para estabilizar los precios de los productos de la canasta familiar.
Además, se reiteró que tanto las marchas, bloqueos y movilizaciones continuarán en todos los puntos estratégicos conocidos tanto en la urbe paceña como alteña, así también en carreteras y redes fundamentales para evitar el libre tránsito de vehículos.
Del cabildo participó el secretario general de la COB, Mario Argollo, quien, en su discurso, señaló que es el “pueblo” el que decidiría si se asiste al diálogo y pidió no abandonar a los dirigentes de las organizaciones que encabezan las medidas de presión en contra del presidente Rodrigo Paz.
“Yo les pido a todos los dirigentes, así como las bases también, no pueden abandonar a su dirigencia y su dirigencia no puede abandonar a sus bases. Les pedimos lealtad con las bases, porque de aquí, desde la Central Obrera Boliviana, nosotros no vamos a abandonar a nuestro pueblo y vamos a estar a la mano de ustedes hasta las últimas consecuencias”, dijo Argollo.
También aseguró que no traicionará el pacto de unidad que se firmó con otras organizaciones en el marco de este conflicto y, en ese marco, aseguró que asistir a un diálogo dependerá de las bases.
“Si el pueblo dice, ‘vayan al diálogo’, va el diálogo; y si el pueblo dice: ‘continuamos firmes en la lucha’, continuamos pues carajo, al lado de nuestro pueblo boliviano”, sostuvo el dirigente.
Ya el fin de semana el ampliado de la COB había descartado asistir al diálogo con el Gobierno, aunque definieron abrir corredores humanitarios para el paso de medicamentos y alimentos.
Entretanto, este martes se cumplen 33 días de bloqueo de carreteras y movilizaciones que llevan adelante distintos sectores, a la cabeza de la Central Obrera Boliviana (COB), exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los bloqueos han generado un desabastecimiento de combustible, medicamentos y alimentos principalmente en el departamento de La Paz, con más fuerza en la Sede de Gobierno y El Alto.