El Gobierno, a través del ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, aseveró que “esta semana es decisiva” para resolver la crisis que vive el país y advirtió que se vive una situación que “ya no se aguanta”.
“Esta semana es decisiva, ya no se aguanta”, advirtió Zamora en contacto con la prensa.
El fin de semana, la Central Obrera Boliviana (COB), además de otros sectores como los campesinos de La Paz, descartaron cualquier posibilidad de dialogar con el Gobierno y ratificaron que su único pedido es la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
No obstante, Zamora señaló que el Gobierno apela a la “madurez política” de las dirigencias y principalmente de los grupos movilizados para acceder al diálogo bajo los términos que “ellos quieran”.
“Abogamos que las decisiones de las organizaciones sean por el bien de Bolivia. Pienso que no ir al dialogo es una posición contraria de lo que quieren los bolivianos, abogo a la madurez de los dirigentes y sobre todo las bases”, señaló.
Acotó que el Gobierno esperará una “manifestación de estos sectores y entrar a los que ellos quieran, diálogo, encuentro o plan de trabajo”
Asimismo, reiteró que el Gobierno es consciente que la declaratoria de un estado de sitio es una herramienta constitucional con la que cuenta; sin embargo, señaló que es algo que “se evaluará” en su momento.
Por eso, pidió a la población tener “calma”. “Hay decisiones que hay que tomar con la cabeza más que con el estrés y la desesperación”, acotó.
Entretanto, este lunes se cumplen 32 días de bloqueo de carreteras y movilizaciones que llevan adelante distintos sectores, a la cabeza de la Central Obrera Boliviana (COB), exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los bloqueos han generado un desabastecimiento de combustible, medicamentos y alimentos principalmente en el departamento de La Paz, con más fuerza en la Sede de Gobierno y El Alto.